El Antiguo Comentario

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Sol en TAURO 2026


Sol en Tauro

 1 de mayo de 2026 (17:23 GMT)

Nota clave:   
“Veo y, cuando el ojo está abierto, todo se ilumina" 
 


Wesak - Massimo Angotti

   
El Poder de Voluntad de Amor

        Cada año, en el momento culminante de la Luna llena de Tauro y durante ocho minutos, Buda, cumpliendo su promesa, retorna a la Humanidad como mensajero del Propósito cargado  del inmenso ‘Poder de la Voluntad de Amor’.

       Este Propósito, cargado de la Voluntad poderosa de Amor, irradia “desde el Centro donde la Voluntad de Dios es conocida”. En el tiempo-espacio, surge de una estrella aún desconocida de la constelación Osa Mayor.
Esta Voluntad divina es atraída por el poderoso magnetismo del “Punto de Amor en el Corazón de Dios” situado en la constelación binaria de Sirio, sede de la Gran Hermandad Blanca. También es desde Sirio de dónde llegan al planeta Tierra los Grandes Avatares enviados por el Consejo de Shambala.
      Este Poder de la Voluntad divina se hace creativo mediante la Inteligencia activa divina irradiado “desde el Punto de Luz en la Mente de Dios. Su Fuente se encuentra  en la constelación de las Pléyades.


Tauro, del Rayo IV, Armonía y Belleza

           Cada año, también en ocasión del Festival de Wesak, otro aspecto del inmenso Poder del Propósito divino se revela. El gran Señor Buda aprovecha  el hecho de que el Sol está bajo la influencia de la constelación de Tauro, que rige la cualidad del Alma cósmica,  “Armonía y Belleza más allá del conflicto”, provocado por la dualidad de la existencia.  Esta cualidad cósmica del Rayo IV saca su dinámica del Poder de Síntesis, irradiada por un gran Ser cósmico llamado ‘el Observador silencioso’. Este Poder de Síntesis permite a Buda, pasando por el brillante  Logos solar,  por Venus la inteligente y Vulcano el poderoso, que se acerque a Gaia, el planeta Tierra.



Un evento actual, cada año y durante 8 minutos

          Por un acto  solemne de cooperación, el gran Señor Buda se pone por unos momentos cara a cara con su Hermano, el gran Señor Cristo, el Arcángel Solar de más alto nivel, el Maestro de los Maestros y de los Ángeles. Y, como una lluvia dulce y generosa, el gesto de bendición de Buda precipita el Agua ígnea acuariana. Es el Agua del mundo intuitivo, el Agua cargada del gran Propósito de Acuario, que debe GUIAR a la Raza de los Hombres durante el tercer y  cuarto milenio. 

          Así pues, el Festival de Wesak no es un acto conmemorativo. Es un evento actual trascendente. Es el real descenso de Buda durante 8 minutos el lunes 1 de mayo de 2026 a las 17:23 GMT, en el elevado valle de Wesak, parte del lejano monte himaláyico de Kailash.


El encuentro divino de Buda y Cristo

       Buda viene a nosotros desde las dimensiones macrocósmicas astrales. El evento ocurre en las altas capas etéricas del Valle de Wesak. Su descenso termina justo encima de su Hermano divino, el Gran Señor Cristo. Buda focaliza poderosamente su atención en Él. Imprime, a través de Cristo, nuevas visiones acuarianas en la mente de los Seres humanos. Fortalece las buenas voluntades y las conforma con la Voluntad al Bien. Carga a la Raza humana de “voluntad espiritual más fuerte y con más autoridad”. Su bendición es pura Energía de Vida. Transforma la Voluntad al Bien en buena Voluntad humana. El momento culminante del sagrado encuentro llega, cuando el Cristo entona la Gran Invocación.  Por la receptividad y el silencio activo  de la Asamblea de los Maestros y peregrinos, que esta invocación  ha suscitado, se vitalizará poderosamente la nota-clave, que seguirá resonando durante todo el signo de Tauro:

“Veo, y cuando el ojo está abierto, todo se ilumina”

El trabajo de Cristo en Jesús no estaba terminado. Su Presencia tiene que volver para realizar el siguiente paso de la evolución humana: “despertar definitivamente el aspecto  Consciencia espiritual del eterno Núcleo de Fuego del planeta, de cada Ser humano y de cada ser vivo de la tierra.”
 
 
Buda y Cristo


         Estos dos grandes Hermanos nos piden que participemos inteligente y subjetivamente en esta toma de consciencia espiritual. El desarrollo de nuestra Consciencia divina ya no puede ser automático como lo fue nuestra evolución iniciática en el pasado. Nos incitan con fervor a despertar activamente nuestra imaginación, a aprender a ser receptivos a la intuición compartida desde el Alma por nuestro Ángel Solar. 
       Las existencias de Buda y Cristo nos han dado la prueba de que cada Ser humano es capaz de desarrollar su propio Buda o Cristo interior, para que  manifieste, a través de Él, su divinidad.
        Buda y Cristo nos invitan a que vayamos más en profundidad al interior de nosotros mismos, donde mora la Fuente de nuestra divinidad, ‘el Eterno Núcleo de Fuego interior’. Es tomando este camino interno, que nos será revelado el sentido auténtico de la nota clave de Tauro:

“Veo, y cuando el ojo está abierto, todo se ilumina”


 
El Observador silencioso

      Por encima de este extraordinario encuentro de dos grandes Hermanos en el valle himaláyico de Wesak, la Gran Vida cósmica, ‘el Observador silencioso’ custodia el destino de nuestro precioso planeta azul Gaia. Es conocido como ‘el Avatar de Síntesis, el Espíritu de la Paz’. Da información a la Vida del planeta y ‘mantiene el mundo dentro de su aura’. H.P.B. lo llama ‘el sin Nombre’, el ‘Iniciador’. Guarda  en su conciencia el terrible secreto, que hace que nuestro planeta se llame ‘la esfera de sufrimiento’. Con todos los horrores que nuestro planeta está sufriendo en estos tiempos, hace falta que recordemos este hecho cósmico. No estamos solos, no estamos abandonados o sin ayuda

         Dice el Maestro D.K.:

            “Es literalmente cierto, en un sentido oculto, que ni un pajarito se cae del cielo sin que su caída no sea notada”

         Buda experimentó agudamente esta esfera de sufrimiento. Buscaba, sin parar, el por qué. Observó que el Ser humano se ve como un Ser separado. Sin embargo, la Vida es una. Por eso, todo lo que separa provoca el sufrir. La Vida, el Ser, no se destruye, enseña Buda, sólo la existencia. Si somos profundamente conscientes de eso, nos transmutamos en Vida eterna, que ‘no ha nacido, ni muere jamás’. El Cristo también  enseñó con insistencia que no olvidemos nuestra eterna esencia divina, nuestra Vida una:       

        “...que no olvidéis, vosotros sois dioses.”

        Cuando realizamos esta toma de Consciencia divina, el Fuego del Mental humano transmuta el deseo de Tauro en un láser de pura y clara Energía espiritual,  irradiando la ‘Armonía y Belleza’ del Rayo IV. Realizará la FUSIÓN de los polos opuestos y el Ojo único nacerá. El Cristo, enseñando, lo confirma firmemente:

         “Cuando tu ojo es uno, todo tu cuerpo está lleno de Luz”
 
 
El deseo de la Humanidad y la meditación de grupo

La motivación del deseo de Tauro, en cuanto al futuro, es inseguro. No se sabe si la Humanidad elegirá el camino de las direcciones espirituales o más bien materialistas. 

Todos los Servidores del Mundo, inspirados por el poder iluminador de Tauro, se esfuerzan en aclarar el deseo de dirección de la Humanidad. Saben que sólo un cambio de conciencia puede suscitar la trasmutación del deseo en aspiración espiritual.

      Son las formas de pensamiento creadas en las meditaciones de grupo, las que magnetizarán las Energías espirituales. Éstas se plasmarán en cualidades conforme a los seis Rayos de las Grandes Vidas cósmicas.
Especialmente, durante este signo de Tauro y la celebración del Festival de Wesak, el Poder, llevado por el Gran Buda, impulsa el crecimiento del   Rayo IV de ‘Armonía y Belleza’ reconciliando los opuestos. La consciencia colectiva de la Humanidad lo registra y aprecia como deseable  para su labor de civilización.

Algo más amplio... la fusión

            Durante el festival de Wesak, formamos parte de algo  mucho más amplio que lo que nuestras mentes puedan abarcar. Somos inmersos en un campo energético de una amplitud inconcebible. Cuando, por la meditación, realizamos esta absorción, se revela el profundo sentido de la nota clave de Tauro:

“Veo, y cuando el Ojo está abierto, todo se ilumina”

            Estas palabras invocan el despertar del ‘tercer Ojo’ del Ser humano. Cuando, en su ‘Punto medio’, cerca de la glándula pineal, la Energía mental eléctrica se transforma en Fuego por su FUSIÓN con el Fuego Solar del  Ángel Solar, el ‘tercer Ojo’ se abre y ve nuevas visiones, que vienen de otros mundos.
      Este despertar a nuevos mundos es simbolizado por el ceremonial de Wesak realizando la FUSIÓN de la Esencia de los dos Hermanos divinos.  
       Buda aporta el toque del ‘eterno Núcleo de Fuego interior’ de donde surge el Poder de la Voluntad  espiritual.
El Cristo aporta el toque de la Jerarquía espiritual, el magnetismo de la Energía de Amor. En Él, por la poderosa acción de la Energía de Síntesis emitida por el ‘Observador Silencioso’, estas dos energías divinas se confunden.


Maitreya - Harald Dasti


Maitreya, 'El que viene'

           El Cristo distribuirá con abundancia a la Humanidad este ‘arco iris’ de Energías fusionadas en la próxima Luna llena de Géminis. Esta emisión diferida se refiere al hecho de que la labor de Cristo en nuestros tiempos, aún no está terminada. Por eso, los Judíos, los Cristianos, los Musulmanes, así como los Budistas e Hindúes esperan el retorno de ‘El que viene’. Es el Gran Avatar en camino desde Sirio, la sede de la Hermandad blanca.
           Nos dice Buda: 
“No soy el primer  Buda, que vino a la tierra. Tampoco seré el último. En tiempos idóneos, otro Buda aparecerá en el Mundo, un Ser sagrado, un Ser supremamente iluminado... Lo conoceremos como Maitreya, lo que significa 'lleno de benevolencia'.”

Las vestiduras de 'El que viene'

            El encuentro de Buda y Cristo es más que una asociación. Es UNA FUSIÓN DE CONCIENCIA de dos entidades celestiales.
 El Maestro D.K. nos explica:
"Hay una leyenda oriental que cuenta que Buda quiso prestar servicio al Cristo. Cuando Buda llegó a la iluminación, pensó en la venida de su Hermano, el Cristo preparado para el Gran Servicio. Para ayudarle, le regaló Sus propias ‘vestiduras’, que guardaba en un lugar seguro. Contienen la totalidad de sus conocimientos y pensamientos. Estas vestiduras serán asumidas por ‘El que viene’ como complemento de sus propias vestiduras tejidas con sus talentos de Maestro de Enseñanza y Curación. Este conjunto de ornamentos servirán de ‘vestidura de Gloria’ para la Segunda Venida de Él, que será el Maestro único del Oriente como del Occidente".

Una misión no acabada

            Cristo no pudo terminar Su trabajo durante Su primera venida. Su labor necesitaba el consenso y la libre cooperación de los Seres humanos. La Gran Invocación es una expresión del deseo de esta libre cooperación y libre consenso. Invoca arduamente ‘El que viene con Luz, Amor y Poder’.

            En nombre de los que no tienen ni voz, ni visión, que el Fuego de nuestra profunda convicción magnetice nuestras meditaciones. Que cree el Deseo de Fusión, el Consenso subjetivo. Que haga arder el Fuego sagrado del ESPÍRITU DE SERVICIO. Que despeje la Vía real de la Segunda Venida.

     ¡Que el Espíritu de Wesak os acompañe en vuestras meditaciones!!

                                                                                                                      William

Sol en ARIES 2026

 

Sol en Aries

 2 de abril de 2026 (2:13 GMT)

Nota clave:   
“Surjo y desde el plano de la mente rijo"



            Nos dice el Maestro Djwhal Khul:
“Aries es el signo zodiacal por el cual el Primer Rayo, de Voluntad y Poder, llega a nuestra Vida planetaria.”

 

Aries - Diane Harvey


Las tres Cruces zodiacales mayores

   Estas tres cruces zodiacales mayores son: la Cruz Cardinal, la Cruz Mutable y la Cruz Fija.

La Cruz Cardinal 

Expresa el Poder y la Voluntad, el primer aspecto de la Tríada Espiritual Cósmica, el aspecto masculino divino, el Padre, “La Voluntad de Encarnar”.

La Cruz  Mutable

    Expresa la Luz de la Inteligencia Activa, el tercer aspecto de la Tríada Espiritual Cósmica, el aspecto femenino divino, la Madre, “La creadora de la Sustancia de la Materia” (Brahmā). Los Devas y Mahadevas a su servicio, densifican esta Sustancia energética en instrumentos musicales físicos. Son afinados para que  los Seres humanos, siguiendo la divina Partitura del Eterno Núcleo de Fuego cósmico, interpreten en  majestuosos movimientos la gran Sinfonía Cósmica, ‘la Música de las esferas’.
La Cruz Fija  
    Expresa el Amor puro, el Segundo Aspecto de la Tríada Espiritual, el poder masculino-femenino divino fusionándose y dando a Luz al Hijo, la Mónada o Cristo. Es el fruto de la relación intensa entre la Voluntad del Padre y  la Inteligencia creativa de la Madre. Es el Artista divino que ejecuta la gran Sinfonía Cósmica, animado por “la pura y divina Energía de Amor”. Este Amor puro le es regalado con abundancia, por medio de la Cruz Fija, desde la sagrada estrella binaria Sirio
 
Etheric Christ - Döbröntei Zoltán



Aries y “la segunda Venida”

     Es cercano el momento que el Amor del Hijo cósmico exprese esta Sinfonía divina con magnificencia, esta vez, mediante la Raza de los Humanos en su conjunto.
      Ya lo había realizado una primera vez individualmente, hace más de 2.000 años. El Hijo cósmico tomó posesión de la Personalidad de Jesús de Galilea, que se convirtió en el ‘solista crístico´. Ejecutó divinamente la melodía de “la Energía de Amor puro” que descubrió ser inmanente en Él, así como lo es en cada ser humano.   
    Había sido provocado por el impulso del  Fuego flamígero de la Voluntad divina, el Fuego de Aries. Fue proyectado desde el eterno Núcleo de Fuego cósmico, el Fuego sin llamas, el Fuego oculto. 
    Por la gracia de Cristo, el Ser humano Jesús manifestó la gloria de la “Voluntad de Amor del Padre”. Por la Cruz fija de Amor, realizó Su resurrección luminosa y se hizo inmortal.  Desveló y despertó en muchas congéneres Hermanos la “conciencia de ser un Hombre-Dios de Amor, divinamente inmortal”.



Aries, con la Sustancia del Fuego cósmico eléctrico,

activa la relación del Rayo I con el Rayo VII


El signo zodiacal Aries, formando un brazo de la Cruz Cardinal de Poder divino, proporciona el Fuego cósmico eléctrico, ‘la Sustancia que permite transformar Vida en Existencia’.
 Son 3 los canales, que transmiten el Fuego cósmico: Aries, el canal que libera el Fuego eléctrico. Leo, que expresa el Fuego Solar y Sagitario, el Fuego planetario. Nos enseña el Maestro Djwhal Khul:

Estos tres Fuegos son los elementos del Fuego Cósmico practicados en el Yoga del Fuego, el Agni Yoga. Este yoga sagrado despeja el camino hacia la Resurrección.”
 
     Así pues, el Fuego eléctrico de Aries ofrece la Fuerza divina cósmica, que inicia y activa la interrelación de dos cualidades cósmicas extremas, el Rayo I de Poder y Voluntad  y el Rayo VII de Magia y Orden ceremonial. Por eso, Aries  dícese ser el “Signo de los Comienzos”.   
Desde el eterno Núcleo de Fuego galáctico del Sol Central, el Rayo I despierta el Poder de realizar y plasmar del Rayo VII. Este despertar permite que se entone el tema del primer movimiento de la Partitura cósmica concebida por la Voluntad del Padre: “la Glorificación de la Materia por la resurrección”.
    Ya está surgiendo en nuestro tiempo como un majestuoso movimiento “andante cantabile” de la Sinfonía de Acuario. La magnitud de este tema, que nos viene desde el Centro galáctico es tan asombrosa que, en forma paradójica, produce el actual clamor caótico mundial.
    La Presencia divina planetaria, el Logos planetario, canaliza  él mismo  el Rayo I. Recibe el impacto de este Fuego eléctrico divino de Aries y, por la magia del Rayo VII, lo transforma en “Actividad Inteligente Femenina, la Luz creativa de la Madre Gaia”.
 
 
Shamballa - Peter and Birgitte Fich
 

Desde Shambala...

La Jerarquía espiritual, cuida y guía la Humanidad sin parar desde Shambala, un lugar sagrado etérico detrás de los Himalayas. Siempre ha temperado el ímpetu de este potente Fuego eléctrico de Aries, adaptándolo a las necesidades de la Raza humana
    Sin embargo, hoy en día, la Jerarquía ha decidido que entre poderosamente y sin límite la sintonía de los Rayos I y VII para que se conviertan en Servidores privilegiados de la Nueva Era. La Jerarquía espiritual considera que, a partir de ahora, el Hombre-Aries planetario es capaz de recibir DIRECTAMENTE  el impacto del Rayo I y manejarlo sin ningún filtro. Es este fuerte impacto, que produce en este momento en nuestro planeta esta enorme explosión de violencia a todos los niveles.
El Discípulo mundial, el conjunto de  los Seres humanos de buena voluntad, se esfuerza en canalizar este efecto muchas veces destructor del Poder del  Rayo I. Lo hace ejerciendo con determinación el  Poder de Su Voluntad de Amor. En esta tarea es ayudado por el impacto constructivo de “la Magia y el Orden Ceremonial” del Rayo VII. Este último Rayo será el gran Constructor de la Era de Acuario. Su Magia permitirá el arte de manipular la Energía para construir lo Nuevo. Su Ceremonial realizando el Orden, (en Griego significa ‘cosmos’), creará mediante el Hombre-Aries la Armonía cósmica que orienta e  inspira  esta Magia divina.

Nota clave de Aries

El meditador, cuando se eleva y concentra totalmente en el Punto Medio del plano mental, entrará conscientemente en sintonía con el Fuego Eléctrico divino. Canalizado por Aries, es originado desde el eterno Núcleo de Fuego interno suyo. Este trabajo meditativo interior desarrollará el autodominio. Controlará la energía de la muerte y dominará el poder destructivo. Y, por la irradiación del Fuego mágico de Aries, ¡los reinos inferiores se iluminarán!!

“Surjo y desde el plano de la mente rijo”



La bendición de Cristo

En 1945,  el día de Pascua, al escribir acerca de la resurrección, el Maestro Djwhal Khul explicó:

Djwhal Khul el Maestro Tibetano
“De pie, en un lugar en el punto central de Asia, lejos de las muchedumbres y del impacto de los asuntos humanos, el Cristo bendecirá al mundo en el momento exacto de la luna llena de Aries. Repetirá las últimas palabras o el sermón de Buddha, lo mismo que  las Bienaventuranzas que Él pronunció en Palestina. A estos dos mensajes añadirá uno nuevo, imbuido de poder para el futuro”

Este nuevo mensaje, imbuido de poder para el futuro, fue regalado a la humanidad en el año 1947. Se trata de la GRAN INVOCACIÓN, ya practicada con fervor por millones de Seres humanos.




     Por la práctica de La Gran Invocación durante el signo de Aries, el meditador concentrado en su “Punto Medio”, centro focal ardiente de su cerebro, abre su Portal cósmico personal, que le da acceso a su eterno Núcleo de Fuego interior. Puede entonces recibir el ímpetu del Fuego eléctrico de Aries, encender su corazón y reflejar con refulgencia la Luz dorada de Amor y Vida, la radiación misma de la Jerarquía espiritual.



¡Felices fiestas de Pascua en estos tiempos poderosos de Aries!!

🌻🌻🌻



 William
          

 

La Segunda Venida


Imagen de Annael-Anelia Pavlova

 

La segunda venida


Jesús, hace 2000 años, dado a luz por la Virgen María, su madre, tenía como propósito de vida, revelar su divinidad.

Por eso lo humillaron, lo torturaron y lo crucificaron.

Al sanedrín, hablando de la urgencia del tercer templo, Jesús reaccionó con contundencia, afirmando que el templo era Él mismo.

El sanedrín no entendió sus palabras: "Destruid este templo y en tres días lo levantaré".

 

 

Imagen de Annael-Anelia Pavlova


Jesús en el tiempo actual, el Cristo, dado a luz, esta vez, por la virgen raza humana, tiene el propósito de que todos los seres humanos de nuestro planeta se hagan conscientes de su propia divinidad, que la manifiesten y la utilicen para realizar su nueva civilización de Luz, Amor y Poder, de libertad, soberanía, fraternidad y una prosperidad sin precedentes.

Eso no es entrar en la quinta dimensión. Es aún la cuarta dimensión de la raza humana, expresando su divinidad.

Algunas personas ya lo han sentido, dulce como una luz azulada y sutil como la fragancia de una rosa primaveral.

¿Y nosotros hemos ya experimentado algo?

Mantengámonos atentos, sensibles y abiertos a lo nuevo. Es extraordinario lo que está realizándose.

Un abrazo afectuoso,

William