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Sol en VIRGO 2021

 

 

Sol en Virgo

  20 de septiembre de 2021 (23:54 GMT)


Nota clave:
”Soy la Madre y el Hijo; soy Dios, soy materia”



Virgo - Amanda Clark

 
Virgo, un signo de Tierra
Al igual que Tauro y Capricornio, Virgo es un signo de Tierra. Forma parte de  ‘la Cruz mutable’ que rige la existencia física. Está relacionado con las funciones físicas, que mantienen el orden de la Vida en la existencia. Virgo cultiva la pureza de todas las cosas y cuida todo lo existente con su asiduo trabajo.

Virgo y Leo
En Leo, el signo del mes pasado, lo más importante consistía en el desarrollo de la autoconciencia. En el mes de Virgo, todos los excesos en el desarrollo del ‘pequeño yo’ de Leo deben pulirse y ajustarse a la realidad. Este contraste permite equilibrar los excesos. Cuando se unen las cualidades opuestas del modesto Virgo y del egocéntrico Leo, se liberan poderes positivos, que corrigen y sanan. Mientras la cooperación no funciona entre el yo, que se impone, y la modestia reservada, la persona fluctuará entre la arrogancia y el sentimiento de inferioridad.
Virgo, dice la Tradición inmemorial, es el más antiguo de todos los signos, formaba conjuntamente con Leo, parte de un mismo signo. Por eso la relación entre Virgo y Leo es polar.
Muy a menudo Virgo duda de que todo sea tan simple o de que todo esté bien, como piensa Leo. Su tarea es ante todo mantener el mundo en orden. Con frecuencia lo asaltan sentimientos de falta de sentido o accesos de inferioridad. Debe darse cuenta de que la gran maquinaría, tal como Leo la ve, y el más pequeño engranaje, que preocupa a Virgo, tienen la misma importancia. Sin este ‘detalle’, lo grande no funciona. Es imperativo que Virgo amplifique su visión de la vida. Debe comprender que la gran maquinaria, como el pequeño engranaje, son de igualísima importancia. Si consigue  obtener esta visión amplificada, Virgo se convertirá en un signo de servicio espiritual, que desea incluir el más pequeño trabajo en el Todo. Se dedicará con intensidad a su vida interior como a la de todo lo que existe. Actuará vitalizando con la energía de Vida, el Amor. Tendrá una actitud no ofensiva. La Energía de Amor debe mantenerse libre de condiciones y exigencias.  
Este es el estrecho sendero de lo pequeño, que conduce a lo grande y de lo grande, que incluye lo pequeño. Es el único sendero, que llega al Centro de nosotros mismos, al ‘eterno Núcleo de Fuego’ de nuestro Ser oculto, perteneciendo a la jerarquía solar creativa conocida como ‘los Hijos del Hombre’.


Polaridad Virgo-Piscis
La polaridad Virgo-Piscis representa el fenómeno de la existencia. Asegura que la Rueda de la Vida se mantenga en movimiento, tanto en el sentido práctico como espiritual.
Con respecto al mundo físico, la tarea de existir se cumple realizando trabajos exteriores productivos. En cambio, la tarea con respecto al mundo interno consiste en cumplir un trabajo sin exteriorizarlo. Es adquirir madurez y construir el camino hacia lo más íntimo.  Es entrar en ‘fluida síntesis’ con el Alma, el Verdadero Yo, el Ángel Solar y llegar al ’Sancta Sanctorum’.


El tiempo y el orden de Virgo
Virgo tiene una relación oculta con el tiempo. Saber esperar es confiar en la vida. Es confiar, que todo tiene lugar a su debido tiempo. El sentido del Tiempo de Virgo nunca presiona. No hay la obligación de conseguir algo. Somos libres. Con este sentimiento de tener tiempo de sobra, se despiertan las cualidades humanas internas, aunque sean sin utilidad directa en la existencia. 
Por esta relación con el tiempo, Virgo ayuda a reservar espacio para meditar, a sentirse completamente libre de las preocupaciones y presiones de los demás. Del sentido del tiempo de Virgo debe surgir la sensación de que no tenemos nada que hacer, que somos dispensados de todo. En tal espacio de paz, las cualidades del Alma, puestas con delicadeza en evidencia por el Ángel Solar, afloran a la superficie de nuestra conciencia en fluida Síntesis’.
Otro aspecto de Virgo es el amor por el orden. Siempre se está esforzando por mantenerlo. Aprovechémonos del mes de Virgo para retomar o completar asuntos que hayamos abandonado. Es la ocasión de corregir errores, reconciliarse con enemistades, eliminar sus deficiencias y ayudar a superar las debilidades de los demás. Virgo, como es bien conocido, siempre ayuda a encontrar algo que mejorar o pulir.
 

Imagen de Rina Sutzkever


El ojo crítico de Virgo
La crítica de Virgo es siempre positiva. Pone de relieve las cualidades de tal manera que los defectos y el desorden se amenguan por falta de espacio y atención.
A veces, sin embargo, las críticas de unas personas nacidas bajo el signo Virgo son pesadamente negativas. Pueden convertir al individuo Virgo en un personaje muy desagradable. Pone reparos a todo, nunca está contento de nada. Su postura pesimista niega la belleza de la Vida. Solo presta atención a lo negativo. Puede dañar lo más valioso.
Al contrario, el ojo crítico de Virgo, si halla con facilidad los defectos y el desorden, repara cómodamente  y con optimismo los errores e imperfecciones. Recompone y limpia lo estropeado, atrayendo la atención a las cualidades escondidas y al deseo de perfección. Induce a la corrección sin mandar y hace presentir la belleza del detalle en armonía con el Todo. Las imperfecciones desaparecen sin ningún esfuerzo, como la sombra, cuando aparece la amplitud de la luz. En el interior de cada individuo Virgo, la ley de perfección y belleza habita viva y a disposición de toda persona sensible.
En los tiempos actuales el anhelo de belleza y armonía es la cualidad más necesitada, para que nuestro planeta se recupere del enorme daño que le hemos causado. Hay ansia de restablecer el orden natural, que es por cierto de género cósmico. Afluye generosamente en este mes de Virgo hacia toda la humanidad, incitando a corregir los errores imperdonables del pasado. Es una fuerza crítica constructiva. Sin resignación ninguna, Virgo sabe, que los detalles más pequeños, las iniciativas más íntimas son puntitos, que construyen la infinita Línea generatriz de la creatividad cósmica. Tal conciencia da grandeza al gesto más pequeño, regenera la tendencia a la estrechez mental del individuo Virgo. Lo dignifica y le regala una inmensa felicidad.


Mercurio y la Luna, regentes de Virgo
Virgo siempre tiene el talento de acumular cantidades de detalles específicos. Esta capacidad la debe a Mercurio, su regente exotérico. Empuja a Virgo a desarrollar su arte de distinguir, de diferenciar entre lo valioso y lo fútil, lo real y lo irreal.  Le pone en contacto con las leyes internas de la Vida. Le permite superar el miedo a la vida y a la lucha existencial.
El regente esotérico de Virgo es la Luna. La Luna representa, al contrario, el 'pequeño yo' emocional, el ‘niño’, que quiere protección y cuidados. Por eso, Virgo busca a menudo el apoyo de la autoridad. Le gusta cumplir las órdenes de los demás. Esta inmadurez explica su frecuente desaliento e infravaloración. Podemos mitigar este pesimismo, elogiando su trabajo.


El desaliento de Virgo y sus remedios
El desaliento del 'pequeño yo' de Virgo tiene causas muy variables. Se puede atribuir a la fatiga por debilitamiento de la fuerza vital, debido a un sobreesfuerzo físico, a un trabajo tomado demasiado en serio o inadaptado a su capacidad de rendimiento. La causa puede ser también el temor al fracaso, el miedo a ser criticado y el convencimiento de que el progreso del mundo depende sólo de su propio esfuerzo.
Uno de los remedios eficaz a tales situaciones difíciles es el sentido del humor. No hay que darse tanta importancia personal. Hay que saber reírse de uno mismo, de sus puntos débiles y limitaciones. Otro remedio es cultivar el sentido de las correctas proporciones. Es importante que uno aprenda a hallar satisfacción en los pequeños éxitos, persuadido que el tiempo o, en última instancia, la eternidad acabará consiguiendo todas las cosas.
 
The Reunion of Mary - Annelie Solis

Virgo y lo femenino
Virgo está muy relacionado con el papel del elemento femenino en la creación cósmica. Es un tema de gran actualidad. La mujer está luchando por alcanzar la posición, que le corresponde en la sociedad. Quiere liberarse del pasado por autoconocimiento. Busca equilibrar y armonizar los opuestos.
Tres figuras femeninas son decisivas en el signo de Virgo: Eva, Isis y María.
Eva es la creadora original de la facultad mental. Su desarrollo la fascina por la seducción, que el pensar y la curiosidad ejercen. Es por eso que Eva acepta con espontaneidad la manzana del conocimiento de la serpiente, la cual simboliza, con su ondulación sobre el suelo terroso, la vibración frecuencial de la materia. La capacidad de pensar y experimentar limitada por el tiempo-espacio le encanta. Analizaba con interés el imperio de la dualidad inherente al mundo físico. Sin embargo, fascinada por su polaridad, Eva perdió poco a poco el sentido de la Unidad. El sufrimiento y la infelicidad se instalaron profundamente y sin piedad.
Isis hizo la misma experiencia dolorosa, diferenciando, esta vez, los pares de opuestos en el plano emocional o de los sentimientos. Al contrario de Eva, Isis siempre es representada con un hijo en sus brazos. En zodiacos antiguos es considerada como símbolo de fertilidad. En Isis, el germen de la Unidad retoma raíz, pero hundido en la naturaleza de los deseos. Isis, sólo alcanzará el equilibrio entre los pares de opuestos, cuando ella misma será capaz de dominar y conducir las demandas de la naturaleza instintiva sin pasión. Entonces el velo de las ilusiones se romperá. La visión de la realidad será iluminada por la Luz del Alma. Reaparecerá, dice H.P. Blavatsky, “Isis sin velo”, La Unidad.
 Es María, que llevará a cabo, hasta en el plan físico, la recuperación de la Unidad. Da a Luz al Cristo-Niño en la densidad carnal de cada Ser humano, para que un día aparezca de nuevo la gloria de la Unidad mediante las multitudes. El día de hoy, creciendo, el Cristo-Niño ya está revelando unas cualidades primaverales de su Unidad con lo divino en los tres planos, físico, emocional y mental, que Eva, Isis y María regalaron a la Personalidad de cada Ser humano. De esto, la Personalidad de Jesús, por su transparencia, es un estimulante ejemplo. Reveló la magnificencia de su Cristo interior.


El pensamiento semilla esotérico de Virgo
“Soy la Madre y el Hijo; soy Dios, soy materia”
Desde su Unidad suprema y fruto de un Sueño grandioso de encarnación en el Tiempo-espacio físico, el Poder macro cósmico de Creatividad aplica la Ley cósmica de la Dualidad. Dos polos opuestos potentísimos nacen, uno femenino y el otro masculino. La dinámica de Creación divina va a realizarse en la plenitud de sus límites.
Esta polaridad explica porqué Virgo, desde el punto de vista esotérico, es la encarnación de la divina Madre cósmica. Virgo es el Polo magnético, receptivo. El divino Padre cósmico es el Polo eléctrico, que la fertiliza. Virgo se hace así la matriz del Tiempo-Espacio. En este claustro materno, el Sueño de la Unidad suprema madura lentamente. Su maternidad divina hace que, con penas y dolores, luchas y conflictos, se manifieste el Hijo, el Cristo, desde lo más íntimo de cada Ser humano, exhibiendo con gloria la divinidad de la naturaleza humana.  Como si se tratara de un embarazo, Cristo, de hecho la Mónada humana, crece, madura y se revela en la intimidad carnal de cada uno de los Seres humanos.
“Soy la Madre y el Hijo…”
Virgo es, pues, el signo de la experiencia profunda en la carne, el lugar de las crisis de crecimiento del Hijo, lento y suave, pero siempre poderoso. Todo se produce en la oscuridad de la Materia, la Madre, pero conducirá irremediablemente a dar a Luz al Espíritu.
“…Soy Dios, soy materia”
A la vez madre e hijo, espíritu y materia, Virgo posee el asombroso poder de unir los opuestos. Virgo prepara la materia de tal manera, para que se transmute con esplendor en espíritu divino. Virgo es el impulso de Vida, el afán de ennoblecer la existencia. Es el aspecto Madre. Protege, nutre y finalmente desde “el eterno Núcleo de Fuego” manifiesta, en la carne, la divinidad grandiosa del Ser humano oculto. Virgo realiza el Plan, el Sueño del Padre cósmico, deseando tener un Hijo.
William

*Texto inspirado en el trabajo de Louise Huber