El Antiguo Comentario

El Antiguo Comentario

Sol en ARIES 2021

 

Sol en Aries
 28 de marzo de 2021 (18:48 GMT)

Pensamiento semilla de Aries
 “Surjo y, desde el plano mental, rijo”


oOo


Los tres grandes Festivales espirituales

Toda existencia está sujeta al flujo y reflujo. Este estímulo de los ciclos es de naturaleza tanto macrocósmica como microcósmica. Uno de ellos es el ciclo anual planetario. En él se destacan tres momentos de máxima intensidad espiritual, los festivales de Aries, Tauro y Géminis.  El primero de ellos es el Festival de Pascua. Se celebra durante el plenilunio de Aries.
Bajo la influencia de Aries, siempre empieza algo. En la naturaleza comienza la primavera. En el zodíaco empieza la serie de signos. En la progresión de la edad del Ser humano se inicia su existencia.
La festividad de Pascua marca también un nuevo comienzo espiritual, la resurrección de Cristo, la primicia de lo que cada Ser humano experimentará un día. Es el festival de la Vida surgiendo de la muerte. Es la “Esperanza de Gloria”, renovándose cada año en nuestro interior por las potentes energías arianas derramadas durante Su festival. Es la vivencia cada año más viva de nuestra propia eternidad divina. 



The Cardinal Cross - Peter and Birgitte fich


Aries, el signo de Fuego de la Cruz cardinal

Como primer signo del Zodíaco, Aries es un signo de ‘Fuego’. Estimula toda inteligencia a reconocer su ‘verdadero Yo’. Tal descubrimiento es el nacimiento de un nuevo ciclo de desarrollo, que se anuncia grandioso. La inteligencia de Su Fuego, que busca iniciar experiencias hasta en los niveles de más densa vibración, pertenece a la Cruz cardinal. Es considerada la Cruz del Padre, símbolo de la omnipotente creatividad del ‘eterno Núcleo de Fuego galáctico’. La Sabiduría inmemorial nos aclara: “Aries con el fuego de la Cruz del Padre despierta la voluntad de llegar a lo más bajo para, una vez allí, controlar, conocerlo todo y enfrentar todas las experiencias antes de volver a casa”.
Es así como, desde la cruz cardinal, el Fuego de Aries inunda nuestra Vida planetaria con las energías del Rayo I, el Rayo de la Voluntad y Poder creador. Las focaliza en el eterno núcleo de Fuego de Gaia, para que surja su ‘verdadero YO’, Sofía, la divina Sapiente. Empuja al glorioso nacimiento de un nuevo planeta, Gaia-Sofía. Sin titubear, el Fuego ariano aparta del camino de Gaia-Sofía cualquier impedimento.


La lucha para ser uno mismo

También el Ser humano,  principalmente el nacido en el signo de Aries, empieza el proceso de llegar a ser uno mismo para aprender a abrirse a las posibilidades permitiendo la aparición de su ‘verdadero Yo’.
En un primer tiempo, predomina el ‘pequeño yo’. Se expresa de forma impetuosa y muchas veces poco pulida. El individuo Aries es impulsivo, emprendedor y entusiasta.  Irradia fuerza, energía e intrepidez, incluso en situaciones desesperadas. Tiene la capacidad de entusiasmar. Es un pionero, pero se preocupa muy poco de las consecuencias de sus actos. Actúa primero y piensa después. Quiere el éxito inmediato. Tiene poca paciencia. Necesita la acción fresca y única. En general, consigue las cosas al primer intento.
Aries es el prototipo de la fuerza impulsiva. Tiene fases muy activas, abalanzándose con entusiasmo desbordante en sus tareas. Pasa por fases en que necesita un período de recuperación. Su curva de energía psíquica crece rápido pero, al cabo de un tiempo vuelve a caer. A la impetuosa fuerza impulsiva de este signo de Fuego le resulta difícil respetar los límites. Entra en conflicto con cualidades como la paciencia, el tacto, la forma, la moderación, el decoro, etc. A lo largo de toda su vida, Aries necesita cultivar la capacidad de moderar y dosificar sus esfuerzos. Su tarea espiritual consiste en derribar los limites endurecidos y superar las barreras levantadas por el miedo, para que el desarrollo de su existencia pueda progresar y que el alba de su verdadero Yo aparezca.



Aries - Peter Fich



El símbolo de Aries

El símbolo de Aries es representado por los cuernos robustos del carnero. Sus golpes impulsivos eliminan la rivalidad.  Hace alusión a la marcada obstinación propia de la persona de signo Aries. Siempre intenta conquistar lo que quiere con una penetrante capacidad mental y penetrante impulsividad.
En la primavera podemos adivinar este impulso de Aries en los capullos a punto de brotar. Una nueva vida está empezando. Repentinamente, por la dinámica de la fuerza primaveral, los capullos desencadenan su vitalidad y perforan sin piedad sus envolturas externas.  Este desgarramiento aparentemente muy destructivo crea espacio, para que surja una nueva vida, una nueva esperanza.
Para el ‘pequeño yo’ del individuo Aries, este impulso hacia la innovación puede ser a menudo muy arriesgado e incluso, fatal. Al contrario, si la dinámica se realiza bajo la sabia guía del ‘Verdadero Yo’, el desgarro será siempre un evento positivo. Con una creatividad alumbrante, se abrirá espacio para el florecimiento de la tan esperada Vida nueva.


El Eje de encuentro Aries-Libra

Cuando experimentamos que valemos algo o significamos algo para alguien, entonces nos volvemos libres. Eso es la virtud del signo Libra. Sin embargo, casi siempre guardamos escondida esta posibilidad. Tenemos miedo que en lo más profundo de nuestro ser, no encontremos nada de valor y de que, al descubrirlo, los demás nos rechacen. Este miedo paralizante nos bloquea e impide convertirnos en seres humanos libres. Cuando nos abrimos a los demás sin vergüenza, entonces Libra se activa, el signo opuesto de Aries. Libra crea autoestima. Revela las cualidades intrínsecas de gran valor que cada Ser humano posee. Esta seguridad natural hace posible el encuentro entre ‘el yo y el tú’ y Aries, por la influencia de Libra, se dispone a encontrarse con el otro de forma abierta mostrándose honestamente como es. Solo tal actitud abierta permite que el verdadero Yo se manifieste por tolerancia y transparencia del pequeño yo.


Los planetas regentes Marte y Mercurio

El regente exotérico de Aries es Marte. Es el planeta que “primero dispara y después pregunta”. Explica por qué el individuo Aries, muchas veces sin darse cuenta, molesta con sus maneras bruscas y, a menudo, con su combatividad al estilo de Marte.
Pero cuando empieza el camino espiritual, la influencia de Mercurio trasparece a cada paso con más insistencia. Es el planeta del ‘intelecto y de la mediación inteligente’. Su arte diplomático ayuda mucho a establecer relaciones oportunas y fluidas. Da la oportunidad de liberarse de las formas mentales rígidas del miedo y desaliento, que el mismo Aries había creado.
Así pues, Marte purifica a Aries mediante el fuego del combate. Mercurio lo purifica mediante la percepción mental, es decir, mediante el arte de reconocer y diferenciar. Descarta el miedo y, los pensamientos negativos del pequeño yo se queman. Crea un espacio pacífico. El Verdadero yo se abre como la rosa primaveral.
                                                                                         

El surgir del verdadero Yo

En una primera fase, la persona de signo Aries se preocupa, concentrado en el desarrollo del pequeño yo. Eso requiere seguridad interior. Para tener un yo fuerte y resistente, le es necesario liberarse de las dependencias excesivas y no ser juguete de su entorno. Llega un momento que este pequeño yo se hace demasiado fuerte y se cristaliza. Entonces, se encierra en sí mismo. Nadie ni nada puede entrar ni tampoco salir. El individuo Aries es cautivo de la forma estrecha de su yo. Es como si estuviera en prisión. No está abierto a sus semejantes, ni está permeable a una posible vida interior.
En una segunda fase, la fuerza impulsiva de la personalidad ariana se queda aún presente. Pero aparece el deseo muy claro de derribar los muros que ha erigido en errónea autodefensa. Como primer signo de la cruz cardinal, los impulsos de sus fuerzas internas de Fuego empiezan a imponerse, cada vez con más frecuencia y arraigo.  La idea de crear un mundo nuevo y mejor aparece claramente. Se impone la evidencia de que su fuerte tendencia a la extroversión y al enfrentamiento no lo ha llevado a resolver los problemas con el mundo exterior. Siente, mirando atrás, que su experiencia se erigió sobre bases muy perecederas y artificiales. Busca ahora fundamentos más sólidos y estables.
En la tercera fase de su desarrollo, el individuo Aries está sobrepasando definitivamente sus decepciones y errores. Se pone a orientarse espiritualmente. Es un nuevo nacimiento. Está apareciendo un insospechado otro yo, el ‘verdadero Yo’. Es llevado por la luminosidad de un Ser, el ‘Hijo de la Mente’, enseña la Sabiduría inmemorial. Adivina que es su Ángel Solar. Su claridad le arropa constantemente. Descubre con entusiasmo que su ‘verdadero Yo’ está manifestando ya los primeros signos de la naturaleza divina de su Ser interno.
La Tradición inmemorial le ayuda a comprender la importancia del evento. Describe con precisión este misterioso Ser interno, ignorado durante tanto tiempo. Enseña, que es  ‘un eterno Núcleo de fuego’ metafísico, foco de un átomo inmaterial, que representa la esencia del ‘Hijo del Hombre’, la Mónada humana, individualidad espiritual viva, autoconsciente, inextensa e indivisible, el “Yo Soy” del Ser humano encarnado.


Christ the Way - Cornelis Monsma


El sendero de la Resurrección

Aries nos invita a todos a abrirnos y prepararnos de forma especial para este nuevo nacimiento pascual. Es volver al punto de inicio. Es corregir el trayecto de nuestra vida, rectificar errores y empezar otra vez. Es el punto de partida de un encuentro mágico, el cara a cara con nuestro verdadero Yo, nuestro Ángel Solar. La Tradición inmemorial nos confía, que en cada Ser humano es presente su Mahadeva particular, un gran Ángel. Éste nos regaló, a cada uno de nosotros, otro cuerpo más, el Cuerpo Causal. Es un extraordinario instrumento. Es mágico y está compuesto por una purísima sustancia mental. Nos permite ser ‘uno’ con nuestro Ángel Solar. Fusionando con Él, ‘siendo en Él’, emprenderemos el camino, que empieza con el evento de Pascua. Es el punto de partida del mismo sendero que Jesús, que llevaba su Cristo interior hacia la Resurrección. Tomando esta senda, encontraremos toda la ayuda que necesitamos. Proviene a profusión de nuestra más profunda fuente de Vida, nuestro ‘eterno Núcleo de Fuego’. Nos permite llegar a ser uno mismo, el verdadero Yo. Es por su mediación que revelaremos nuestra naturaleza divina, en nuestro tiempo, lista para despertar en cada Ser humano.


La Asunción del pequeño yo

“Soy como soy… yo soy así, pienso así y actúo así”. La mayoría de las personas tienen miedo a presentarse como realmente son. Temen que los demás vean sus puntos débiles. Llegar a ser uno mismo es uno de los temas más fundamentales de la existencia humana. Indica que tenemos una correcta consciencia del ‘pequeño yo’.
Nuestro yo ilusorio, para que valga su papel, debe ser asumido por el poder atractivo del Yo verdadero. El Fuego de Aries empuja a realizar esta asunción. Nos incita constantemente a elevar el pequeño yo, para que, ascendido, funcione iluminado por la Sabiduría del verdadero Yo.
Por su Fuego consumidor, Aries nos ayuda a liberarnos de los obstáculos y lazos tradicionales. Nos incita a buscar y sentir la existencia de esta ‘esfera de Luz dorada’, que nos arropa. Es nuestro Cuerpo Causal, nuestra aura, nuestro instrumento etérico receptor y fuente de energía espiritual. Está constituido con pura sustancia mental. Provocará como un desgarramiento de nuestra personalidad, pero abrirá espacios nuevos. Aparecerá, surgiendo de la esfera de Luz dorada, un Ser maravilloso. Expandirá el fluido de Amor solar y la Luz de su Sabiduría. Dotará al Mago blanco de Su Poder. Descubriremos que este gran Ser es ‘la Faz del verdadero Sol espiritual’, ¡nuestro Ángel Solar, nuestra Luz, nuestra Alma! La Tradición inmemorial lo explicita. Es nuestro KARANA SARIRA, nuestro impulsor y motivador. Como lo proclama el Mantra Gayatri, pediremos con fervor que Su faz se revele y guíe. Con la mirada interior elevada, Lo invocaremos en nombre de nuestro ‘eterno Núcleo de Fuego’, parte holística y consubstancial de ‘Él, que sostiene el Universo, de Quien todo procede y a Quien todo retorna.’ Y así, llevados por las ardientes energías de Aries, emprenderemos la construcción de un nuevo Mundo ‘para poder conocer la Verdad y cumplir con todo nuestro deber’

oOo
EL GAYATRI
Oh Tú, que sostienes el Universo,
De Quien todo procede,
A Quien todo retorna,
Descúbrenos la faz del verdadero Sol Espiritual,
Que se esconde tras un disco de Luz dorada,
Para que podamos conocer la Verdad,
Y cumplir con todo nuestro deber,
Mientras caminamos hacia Tus pies sagrados.
 oOo



El pensamiento semilla esotérico de Aries 
 “Surjo y, desde el plano mental, rijo”

La Tradición inmemorial se refiere a Aries como “el lugar donde nacen las ideas divinas”. Se hace referencia a los pensamientos e ideales que surgen de nuestro interior, inspirados por el Ángel Solar, que quiere que se conviertan mediante el Cuerpo Causal en motivaciones vitales. Es un nuevo nacimiento. En esto, la facultad imaginativa y creativa del pequeño yo, ahora residiendo en el verdadero Yo, puede ser de gran ayuda. En Aries los pensamientos imaginativos son poderosos. Permite, por intuición y más allá del raciocinio, la conversión de las ideas abstractas en concretas. El pensar abstracto intuitivo es el instrumento del Ángel Solar, heraldo del Alma. Rompe las envolturas de nuestro entendimiento, dicho ‘realista’ y lleva ideas completamente nuevas, que el pensamiento del pequeño yo concretiza.
 En las meditaciones de ‘Sol en Aries’, tenemos que ser especialmente receptivos a estas ideas infundidas por el Heraldo de nuestra Alma. Ayudarán, gracias a los impulsos mágicos de Aries, a establecer, mediante el Cuerpo Causal, la regencia del Verdadero Yo. Con Aries, proclamamos: ¡Surjo y, desde el plano mental, rijo!  Provocará la mágica elevación, la asunción del pequeño yo que, asombrado y dirigiéndose a su verdadero Yo, su Ángel Solar, exclama: ¡En ti, yo soy el Omni-yo, existiendo en tu Individualidad hasta la eternidad!   

       William
*Texto inspirado en el trabajo de Louise Huber
 
oOo
 






Los 4 Chakras Superiores usados en la Meditación


Preámbulo

Earth Prayer Radiance - Kay Kemp


La Jerarquía de "Los Hijos del Hombre"

Los Seres humanos encarnados constituyen el cuarto reino de la naturaleza de nuestro planeta Gaia. Fuera de encarnación pertenecen, nos enseña la Tradición inmemorial, a uno de los reinos espirituales superiores del sistema solar, la "Cuarta Jerarquía creativa solar, llamada "los Hijos del Hombre". A estas alturas, el plano de conciencia de esta Jerarquía solar vibra a la frecuencia del Primer éter cósmico del sistema solar.

 

Una descripción del 'Hijo del Hombre'

En la Tradición inmemorial se describe el vehículo espiritual del Hijo del Hombre de la siguiente manera:

"Un átomo insustancial, indivisible y no extensivo proyectado por un eterno núcleo de Fuego, el foco de la autoconsciencia creativa de un Ser inmaterial de naturaleza divina, el Hijo del Hombre".

La conciencia colectiva, que relaciona el conjunto de estos 'átomos', los Hijos del Hombre, forma el 'organismo' de un gran cuerpo insustancial solar, la Jerarquía de los "Hijos del Hombre"

 

Encarnándose como "Ser humano"

Cuando un "Hijo del Hombre" se encarna, se manifiesta como "Ser humano". Para realizarlo, el eterno Núcleo de Fuego del Hijo del Hombre crea, con el 'Fohat' de su conciencia divina, una 'esfera que no se pasa'. Es la primera expresión creativa de su átomo insustancial. Será su espacio de auto conciencia sustancial y de primer orden. Por un tiempo, dentro de esta esfera-no-se-pasa realizará la encarnación del Hijo del Hombre, el Ser humano. Formará con la esencia de la 'Fuente de Vida' del núcleo de Fuego una 'forma de existencia' perfectamente adaptada para experimentar su creatividad en el espacio-tiempo físico del planeta Gaia. 

 

Los 7 planos de conciencia de la constitución humana

Para manifestar tal proyecto de existencia, utilizando la sustancia física caracterizada por una madre y padre preexistentes en la tierra, el Núcleo divino con su poder fohático crea, en el espacio de su esfera, 7 cuerpos o niveles de conciencia. Cada uno pertenece a un plano de frecuencia vibracional de densidad diferente. Son los 7 planos de conciencia Adi-Mónada-Atma-Budi-Manas-Astral-Físico denso de la constitución del Ser humano. (véase el organigrama↴).


Del libro "Tratado sobre el Fuego Cósmico" de Djwal Khul (Alice A. Bailey)



Los 7 chakras

Los niveles de conciencia de estos 7 cuerpos se relacionan y combinan entre ellos usando 7 órganos mediadores. Ellos también vibran cada uno a una frecuencia etérica o gaseoso cósmica específica. Son focos energéticos, que la ciencia esotérica llama 'chakras'

 

Los 4 chakras superiores

De los 7 chakras, 4 están situados encima del diafragma del cuerpo humano. Sirven para armonizar el aspecto espiritual de su existencia física en el tiempo-espacio. Estos cuatro chakras superiores son creados por el 'Triple Espíritu' de la Mónada humana. Se llama también el Cristo interior, que personifica las 3 virtudes divinas del Núcleo de Fuego, Luz-Amor-Poder. Estas 3 virtudes vibran a la frecuencia del 2º plano etérico cósmico suyo. El 'Triple Espíritu' crístico o monádico proyecta estas virtudes en 3 planos de conciencia. Son de vibración más densa, llamados la 'Tríada espiritual'. Constituye el conjunto del 2º y 3er. plano de conciencia etérico cósmico, Atma-Budi y del 1er. plano gaseoso cósmico, manas. (véase el organigrama↑). Es el conjunto de estos 4 planos del Triple espíritu y su Tríada espiritual que origina los 4 chakras superiores de origen específico y con funciones diferentes.

 

El origen y las funciones de estos 4 chakras

Chakras           Origen                Funciones

Coronario        Mónada              Voluntad divina

Ajna                 Atma                  Concepción y organización

Laríngeo          Manas/astral      Creatividad

Cardíaco          Budi                   Amor y sabiduría

___________________________________________________

Nota: 1) El FOHAT de la conciencia del núcleo micro cósmico humano. La Tradición inmemorial describe el funcionamiento del 'Eterno núcleo de Fuego' de la siguiente manera: "Todas las corrientes armónicas creativas del Océano eléctrico de la inmortalidad surgen de su foco de conciencia, su eterno núcleo de Fuego. La totalidad de estas corrientes eléctricas creativas macro cósmicas se encuentra en cada chispa cósmica contenida en este Océano de Fuego. Estas corrientes se encuentran también con plenitud en el 'eterno Núcleo de Fuego' del Ser humano. Contiene en Sí mismo toda la conciencia creativa del Océano de Fuego eléctrico macro cósmico. Expande el calor y el movimiento oceánico. El FOHAT es su potencia expresiva. Emana del Fuego eléctrico de su conciencia divina. Es un Poder creador ígneo y oculto en sí mismo. Toda forma de conciencia humana gira a su alrededor. Su Fuego eléctrico se expande en una espiral expansiva dentro de una 'esfera-no-se-pasa'. Crea la existencia del organismo físico humano, el florecimiento de todo su micro cosmos, un universo divino. El FOHAT es impregnado de la potencia de los 3 Rayos mayores I, II y III personificados por Entes de dimensión macro cósmico". 

           2) LOS 7 PLANOS. La constitución de nuestro Sistema solar se compone de 7 planos de conciencia. Forman una estructura con 7 niveles de frecuencia diferentes. Nuestro planeta Gaia-Sofía, así como la constitución micro cósmica del Ser humano, poseen la misma estructura frecuencial. Estos 7 planos de conciencia (a veces denominados 'cuerpos') de la frecuencia más alta a la más baja, son:

7 Frecuencias                        <->      7 planos de conciencia

La primera etérica cósmica              El plano Adi

La segunda etérica cósmica     -        El plano monádico o crístico

La tercera etérica cósmica        -        El plano átmico

La cuarta etérica cósmica                El plano búdico

La gaseosa cósmica                 -        El plano mental

La astral cósmica                      -        El plano emocional

La densa cósmica                     -        El plano físico


El meditador y los 4 cuerpos superiores

En el estudio que vamos a iniciar, al menos en un primer tiempo, presentaremos y analizaremos las relaciones e interacciones estrechas que existen entre los 4 planos o cuerpos superiores de la constitución humana y sus órganos vinculantes, los 4 chakras situados por encima del diafragma.

Intentaremos también evidenciar la destreza con la cual el meditador creará el destino de su existencia, utilizando creativamente y con maestría estos 4 cuerpos y 4 órganos sutiles.



Integrar los cuatro chakras superiores en la meditación creativa

 
Los cuatro charkras superiores

 

          Ubicación de los chakras superiores

Así pues, como hemos ya dicho, estudiando la fascinante constitución del Ser humano, consideraremos sólo los centros energéticos o chakras humanos por encima del diafragma. Interesará, en primer lugar, a todas las mentes despiertas y, especialmente, a los meditadores creativos. 

Se ubican en:

1. El chakra Coronario, en la cima de la cabeza.

2. El chakra Ajna, entre las cejas.

3. El chakra Laríngeo, en la médula espinal a la altura de la parte superior de la nuca.

4. El chakra Cardíaco, en la médula espinal, a la altura de los omóplatos.

Nota: Hemos indicado la situación de los chakras desde el punto de vista físico, sin embargo hay que tener en cuenta que todos se manifiestan en los niveles del plano etérico.


         Ajustar las vibraciones de conciencia

Cuando, al meditar, tomamos conciencia del papel de estos órganos sutiles, podemos afinar nuestra meditaciones creativas y ajustar con más soltura las frecuencias vibratorias de nuestra conciencia, "…tan alto que todo a nuestro alrededor se transforme en nuestra luminosa Presencia" (Jodorowsky). 

 

Los diferentes niveles de conciencia

Es esencial el papel de los 4 chakras superiores en la meditación creativa. Tiene por objetivo afinar técnicamente la vinculación de los diferentes niveles de la conciencia humana. Permite una interacción de gran complejidad, muy poderosa y a la vez sutilmente armoniosa.

Los 3 niveles principales de conciencia más elevadas del Ser humano son:

- La conciencia divina crística, el 'Yo Soy',

- La conciencia espiritual, el 'Yo superior' y

- La conciencia relativa, el 'yo inferior'.

 

La Tríada espiritual o Yo superior

Toda mente abierta trabaja en la profundización de su conciencia. Sabe que la vinculación de la conciencia relativa de su Personalidad o 'pequeño yo' con la conciencia superior crística, el 'Yo soy', pasa obligatoriamente por la conciencia intermediaria de la Tríada espiritual, o 'Yo superior'.

Para realizar esta interrelación entre la conciencia superior e inferior, el meditador creativo, así como toda mente abierta al mundo espiritual aún muy poco conocido, estimulará y vitalizará el buen funcionamiento de sus 4 chakras superiores. 

 

       Los 3 planos de conciencia de la Tríada espiritual

Como sabemos ya, la conciencia intermediaria de la Tríada espiritual se compone de un conjunto de 3 cuerpos o facultades de conciencia sutiles. Cada uno, con sus frecuencias energéticas específicas, sirve a las 3 virtudes cardinales Luz-Amor-Poder irradiadas por el Triple Espíritu del Cristo interior o Mónada.

 

Earth Prayer Vigilance - Kay Kemp


Sofía, el Alma y el Ángel Solar

Cada uno de los 3 cuerpos de la Tríada espiritual proyecta a su manera y a su nivel de frecuencia estas facultades crísticas de Luz-Amor-Poder.

1) El primer cuerpo de la Tríada espiritual es el 'Atma'. Expresa la facultad de más alta frecuencia, el Poder crístico en forma de Sabiduría creativa e Inteligencia organizadora. Este Poder es personificado por Sofía la Sapiente.

2) El cuerpo de frecuencia intermediaria radia la facultad de Amor incondicional crístico. Es el 'Budi'. Es personificado por el Alma en forma de intuición espiritual.

3) El tercer cuerpo de la Tríada espiritual es 'Manas'. Expresa la última facultad. Es de frecuencia más densa. Emite la clara Luz crística por mediación del Ángel Solar en forma de mente abstracta.

 

La Personalidad incorpora

La Personalidad debe incorporar estas tres virtudes divinas Luz-Amor- Poder de la Tríada espiritual. Se hacen accesibles al triple vehículo físico suyo gracias a la función de relé activo de los 4 chakras superiores, el Coronario, Ajna, Laríngeo y Cardíaco.

 

       Y eso transfigura

Gracias a la función orgánica de estos chakras más sutiles, la conciencia espiritual puede aclarar y redefinir la conciencia relativa de la Personalidad. La amplitud de su conciencia relativa crecerá tanto que, por fin, la irradiante Conciencia divina crística la transfigura.

 

Experimentar el medio ambiente

Terminando con este tema de la complejidad vinculante de los 7 planos de la constitución humana gracias a los chakras, sepamos que la amplificación de la conciencia del yo inferior cambia totalmente la manera de experimentar las condiciones ambientales. Es atribuido a la intensificación de las conexiones de los planos de conciencia realizada gracias a los 4 chakras superiores. Esta intensificación regenerará los 3 chakras inferiores y ennoblecerá las experimentaciones en los 3 mundos (mental concreto, astral y físico) del Ser humano, el Hijo del Hombre encarnado.

(Continuará)

William

Sol en PISCIS 2021

 

Sol en Piscis
  27 de febrero de 2021 (08:17 GMT)

Pensamiento semilla de Piscis
“Abandono el hogar del Padre y, al regresar, salvo"



Pisces - Peter Fich




La Entrega de Piscis

Piscis es el signo de la devoción y entrega. El individuo Piscis es de tipo emocional. Es capaz de captar las más sutiles emociones internas. Tiende a identificarse con lo que ama. Esta identificación puede ser tan grande que incluso llega a perderse en medio de este amor devoto. Su auto entrega roza la sumisión total.
En el signo de Piscis, el individuo se siente un viajero. Anhela llegar a un final, a un país en el que se habla el idioma de su país de origen. Es el signo del retorno al ‘hogar del Padre’, de donde un día se fue vagabundeando a través de la existencia. En la conciencia pisciana el comienzo y el fin, lo viejo y lo nuevo, la vida y la muerte están siempre secretamente en contacto.
Especialmente en estos días del plenilunio, la capacidad de entrega del signo Piscis incita a cada Ser de la Raza humana a identificarse más íntimamente con su Ángel Solar. Por la devoción pisciana que Le dedica, descubre asombrado que Él es ‘Su verdadero Yo, Su Luz, Su Alma’. Este descubrimiento lleva a la Mónada humana encarnada, de la sumisión pisciana a la soberanía acuariana, la conciencia de un Ser angélico. Descubre, por la Luz de su Ángel Solar, que está saliendo de la sombra, que forma parte de una Raza de Seres luminosos que están regresando al hogar del Padre. No fuera, ni más allá…, sino muy profundamente en el centro de ellos mismos, en  ‘el eterno Núcleo de Fuego interior’, en el ‘Tesoro de los tesoros’, en  la ‘Casa del Padre’ de cada Hijo del Hombre. Y… al llegar, el abrazo del Padre alegra divinamente.
La transfiguración luminosa íntima abrirá el ámbito inesperado que todo Ser humano busca: realizar en el mundo una tarea noble y más elevada, contribuyendo al gran Plan de Retorno que el Destino dicta y reserva para Seres angélicos divinos encarnados.



La Gran Invocación

Para llegar a realizar tan elevada tarea, intentemos aprovecharnos de este mes pisciano para acercarnos al Ángel Solar y, fusionado con Él, amplificar el caudal de este manantial de Vida divina que tiene su fuente en lo más secreto de nuestro Ser interior. Tenemos para eso una técnica extraordinaria, la meditación del Fuego, el Agni Yoga. De su ardiente método de concentración en la búsqueda de los Poderes creadores de nuestro ‘eterno Núcleo de Fuego’, eclosionará la Voz del Silencio. De Sus efluvios manará la Gran Invocación, esta penetrante llamada planetaria, esta apelación de los ‘Hijos del Hombre’ a la Luz, el Amor y la Voluntad, que grandes Seres, encarnando las cualidades zodiacales de nuestra galaxia, dispensan sin medida. Es una Gran Invocación universal que, inevitablemente, hace surgir una Gran Evocación, que producirá las nuevas realidades, que Gaia-Sofía habían soñado desde tiempos inmemoriales. 


El Pensamiento semilla esotérico de Piscis

“Abandono el hogar del Padre y, al regresar, salvo”. Esta frase clave de Piscis hace referencia a las dos direcciones de actuación de Piscis, aparentemente contradictorias: la ida y la vuelta.
Durante la fase de ida,  Piscis deja el elevado ‘hogar del Padre’, en el que moraba como ‘Mónada’, es decir, como Ser vivo individual, inextenso e indivisible, del cual la Esencia es un Átomo inmaterial auto consciente y del cual el Centro es ‘un eterno Núcleo de Fuego’ metafísico. Vistiéndose del Poder del Espíritu y de la Intuición del Alma, transmuta su esencia en existencia, que toma la apariencia de un doble cuerpo etérico-físico denso. Y eso lo convierte en una Personalidad prisionera de este doble cuerpo y, a la vez, irremediablemente nostálgica de su libertad y soberanía perdidas.
Durante la fase de vuelta, la mónada humana y su Personalidad concentran su atención en el afinamiento de su vehículo físico, a fin de que por su diafanidad manifieste las cualidades y virtudes divinas de su esencia. Paso a paso nace una consciencia trascendente. El prisionero se libera: ‘…al regresar, salvo’, nos dice la nota clave. El Ser humano recuperando su soberanía, se salva a sí mismo. Llevado por las fuerzas piscianas, ya percibe al horizonte, indicado por el Ángel Solar, la casa del Padre.


Pisces - Amanda Clark


El Símbolo de Piscis


 Piscis, es pues,  uno de los signos duales del Zodiaco. Por eso su símbolo está formado por dos peces, nadando en dirección opuesta. Un pez representa la mónada y el otro la personalidad, la apariencia del ser humano. Están unidos por un cordón horizontal, el hilo de la Vida, el hilo de la Esencia en existencia, el ‘sutratma’. La imagen simboliza la dualidad intrínseca de Piscis, a la vez principio y fin, vida y muerte, Ser humano y Ser divino. 



Los temas de los tres actos de la evolución pisciana

‘Esclavitud, cautiverio’, es el tema clave del primer acto del ciclo teatral de la existencia pisciana, ‘el planteamiento’. La Mónada humana se encarna. Se convierte en prisionera de la materia.
’Renunciación, desapego’, es la nota clave del segundo acto, ‘la confrontación’. La Mónada humana había renunciado a la seguridad del ‘hogar del Padre’. Descendió al mar inmenso de la materia. Se desapegó de su verdadero origen. Luego, rico de las experiencias en el mundo de la dualidad, tiene la decisión interna de tomar el ‘Camino de Retorno’, el regreso al Padre. La Personalidad es, poco a poco, empujada a renunciar a la vida terrenal que le es tan atractiva. Se convierte, mediante el Alma y el Ángel Solar, en servidora devota de su verdadero ‘Ser’, la Mónada humana. Termina por realizar, ella misma, su propia salvación. Renunciando y desapegándose, eleva su estado de conciencia. Se pone a reflejar en el físico denso las virtudes y cualidades de su Mónada. Toda su apariencia física está divinizándose.
‘Sacrificio y muerte’, es la nota clave del tercer acto del ciclo teatral pisciano, ‘la resolución’.  La personalidad humana, fusionada con su Ángel Solar, trata de producir la muerte de la forma y de liberar la vida, para que llegue a un estado de consciencia superior. A propósito de esta nota ‘Sacrificio y muerte’ del tercer acto, el Maestro D.K, el tibetano, en su tratado de ‘La Astrología esotérica’, dice:
“Los Señores de la Voluntad y del Sacrificio descendieron a la manifestación, sacrificando su elevada posición y oportunidades en los planos superiores de la manifestación, a fin de redimir la materia y elevar a Su propio nivel las vidas que la animan, debido a que constituyen la cuarta Jerarquía creadora. Estas vidas son esencialmente nosotros mismos, cualificados por el conocimiento, el amor, la voluntad y animados por una perenne y perseverante devoción. Tratamos de producir la muerte de la forma, en su significado ocultista, y la consiguiente liberación de las vidas, que moran en ella, para llevarlas a un estado superior de conciencia…”


La polaridad Piscis - Virgo

A los individuos nacidos en Virgo les importa en primer lugar ganarse el pan de cada día y mantener el orden, para que la existencia sea segura. Los Piscis en cambio anhelan, cuando las necesidades existenciales están cubiertas, abrir su conciencia a otras dimensiones, al Ser y al Todo. La consciencia universal aparece, dejando atrás todas las limitaciones estáticas.
En el mes de Piscis la gente en general puede descansar, estar tranquila y olvidar lo que le angustia. Esta relajación permite que se liberen de nuevo las fuerzas vivificantes y curativas del Cuerpo Causal, puestas a su disposición por el Ángel Solar en el nombre del Alma. Se despierta el deseo de evadirse.
Anhelamos en este mes de Piscis, alejarnos de todo lo que supone una carga. En paralelo, sin embargo, la tensión polar entre Piscis y Virgo aumenta. El eje resultante de la existencia pone en evidencia que ‘la seguridad se encuentra en la inseguridad aceptada positivamente’. Se Realiza el puro estado de conciencia continua y en movimiento permanente. 


Los primeros pulsos de la vida del verdadero Yo

En Piscis, las fuerzas trabajan por dentro. En Piscis tiene lugar la preparación de lo que va a venir. En Piscis empieza a formarse el capullo del Yo verdadero. Está todavía cerrado. Pero en su interior late el pulso de la vida que el Ángel Solar anima con su amor. Aún es un ideal de futuro. Todavía no es una realidad. Solo existe en la imaginación. Por esa razón, muchos Piscis viven en un mundo de ensueño, en un idealismo desconectado de la realidad.








Nuestra sociedad, tan orientada al rendimiento, está jugando con este idealismo típico de la era de Piscis y lo transforma en ideología utilitaria. Abusa de la sensibilidad intuitiva de nuestra sociedad aún muy pisciana y que acepta, sin reacción, ser reprimida. Aprovecha que aún no se siente preparada para resolver, por la lucha, la contradicción entre su mundo ideal y su entorno inmediato. Eso lleva a la depresión social. Ocasiona sufrimiento y desesperación.
Sin embargo, las fuerzas de la Era de Acuario ya están cambiando este estado de ánimo sin salida. Ya aparecen grietas en el capullo del verdadero Yo. El desgarro es penoso e inevitable, sí, pero anuncia triunfantes primaveras. Todo Piscis en alerta lo presiente con fuerza.


Pluto - Peter Fich


Los planetas regentes

En esta visión de la relación entre la vida soñada por el ideal y la muerte impuesta por el materialismo, el regente exotérico de Piscis es Júpiter y Plutón el regente esotérico.
Júpiter transmite la vitalizadora energía del Rayo II del Amor y Sabiduría. De esta fuerza magnética surge una nueva vida.
Plutón, por otra parte, transmite las fuerzas metafóricas del Rayo I de Voluntad y Poder. Destruye los lazos, que encadenan a la materia. Va directamente a la profundidad céntrica de la existencia. Saca a la superficie todos los impedimentos de las regiones inferiores y los desintegra. Es el psicoanalista esotérico del Ser humano.
Estas dos Fuerzas cósmicas opuestas, una constructiva y la otra destructiva, nos empujan a unirnos y colaborar con este proceso de regeneración revolucionaria. Nos dan la fuerza de voluntad de ir a hallar adentro para descubrir la riqueza del centro de nuestro Ser, nuestro ‘eterno Núcleo de Fuego interior’. El Cuerpo Causal, que nuestro Ángel Solar nos regaló, refleja en permanencia el flujo de Vida radioactiva irradiado por el escondido Fuego nuclear nuestro. Lo hace florecer en nuestro verdadero Yo, que nos enseña el camino. Atraído y fascinado, el ‘pequeño yo’, nuestra Personalidad, entra en consonancia. Se purifica. Se pone al servicio del Mundo nuevo que está naciendo.
Este trabajo espiritual hacia adentro ocurrirá con facilidad en el signo Aries. Piscis si quiere encontrar su centro nuclear, que le conectará con el mundo trascendental, no debe perderse en un vacío meditativo sin límites, ni aislarse en un yo emocional exagerado, ¡que sólo descansa!. Permitirá que el verdadero Yo genere el campo magnético que lo llevará, sin ningún esfuerzo, a descubrir la grandeza del centro de Vida de su Ser. Como ‘el ladrón en la noche’, vendrá la inspiración luminosa de su Ángel Solar. Como el lucero del alba, grandioso y en un silencio profundo, la media luz de su divinidad se perderá en la magia de la resplandeciente claridad del día. 


Piscis, el Salvador espiritual

En la Doctrina secreta, H.P. Blavatsky indica claramente la función redentora de la constelación Piscis:
“Esta constelación brilla como símbolo de todos los salvadores espirituales pasados y futuros, que son portadores de Luz y dispersan la oscuridad mental”.
Durante la era cristiana, por egoísmo y comodidad, el hombre devoto ha creado un concepto falso sobre la esencia y función de la salvación. Surgió la creencia de que la redención puede alcanzarse mediante el sacrificio por cuenta de uno, que asumirá la carga de los pecados de los otros. Para conseguir la redención y conseguir el derecho de entrar en el paraíso, es suficiente con creer en el salvador’, mostrando devoción personal.
Es una idea muy ingenua. Redención significa ‘liberarse a sí mismo de la servidumbre de la existencia’ en los tres planos inferiores. Es ‘transfigurar’ activamente su Personalidad para que, como por encantamiento, ésta se deshaga a sí misma de los vínculos pesados de los deseos y anhelos materiales.
No es una tarea imposible. Todo Ser humano posee la capacidad de invocar el poder regenerador de su particular y muy íntimo Ángel Solar, clamando: “Acércate a mí, tú que eres mi verdadero Yo, mi Luz, mi Alma. A ti, coronado de gloria, te invoco…”. Provocará poderosamente esta transfiguración personal. Despertará mágicamente todas las virtudes y cualidades de las energías humanas de origen solar. La Personalidad y el Ángel Solar entrarán en estado de fusión. Dará a cada Ser humano la oportunidad de realizar su auto redención, esta liberación interna poniendo al descubierto la conciencia viva de su divinidad.




La Fuerza victoriosa

 La Era de Acuario ya está manifestándose poderosamente. En lo referente a la ‘salvación’, su énfasis no reside en el sacrificio y el sufrimiento como lo ha sido en la era pasada, sino en la alegría y la fortaleza. La Tradición inmemorial nos confía:
“…un nuevo tipo de redención surgirá… El cáliz del sufrimiento y la agonía en la cruz están acercándose a su fin. La alegría y la fortaleza ocuparán su lugar. En lugar de sufrimiento experimentaremos alegría, que se convertirá en felicidad. Nos conducirá finalmente a la salvación eterna. Tendremos la fuerza de los que no conocerán más que la victoria.”
                                                     William
*Texto inspirado en el trabajo de Louise Huber