El Antiguo Comentario

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Sol en LEO 2021

 

Sol en Leo

  24 de julio de 2021 (02:36 GMT)
22 de agosto de 2021 (12:02 GMT)


Nota Clave:

"Yo soy ése y ése soy yo"



 
Leo - Peter Fich

De la conciencia colectiva a la conciencia individual
En Cáncer, el punto más profundo del zodíaco, nos hemos ocupado de la fuente primordial de nuestra existencia, el aspecto madre divina de nuestro oculto Ser interior, de nuestro origen y de nuestra pertenencia al colectivo.
En Leo, por primera vez, nos percibimos como algo individual, diferenciado de los demás.  La conciencia colectiva de Cáncer se convierte en la conciencia individual de Leo.


El Fuego de Leo
El Fuego es el elemento activo del signo Leo. Lo libera de su pertenencia al colectivo indiferenciado y protector. Lo convierte en un ser individual autosuficiente. Crea su propio espacio vital. Sale al mundo en busca de experiencias inéditas. Se hace el punto central del espacio vital, que él mismo ha creado. Con su carisma personal dirige y conduce a los demás.
Sin embargo, este comportamiento hace que Leo se sienta solo. Es por eso que, para compensar, desarrolla el sentimiento de autosuficiencia de un individuo encerrado en sí mismo. Su lema es ahora: “El fuerte es más poderoso solo”. Lo conduce a una conciencia marcadamente egocéntrica. Llevado por la ambición, Leo exige más poder, influencia y prestigio. Llega a un punto en que, en su solitaria altura, se siente aislado y excluido de la corriente de la vida. 


La conversión interior
Es en este momento de aislamiento extremo, cuando Leo comienza la conversión interior. El impacto del Fuego anima a Leo sin parar. Su pequeño yo se da cuenta, que no es el verdadero Yo. Se siente como engañado. Busca lo que en realidad es su Yo verdadero. Experimenta que debe ser la expresión directa de su Alma. Se hace consciente que tiene que sensibilizarse a la divina Sabiduría, que su Alma refleja. Está ya experimentando su verdadero Yo como  la claridad luminosa de una inteligencia divinamente afinada. La Tradición inmemorial le confía que es un regalo, debido a la presencia de un Ángel Solar personalmente a su servicio.
Se empiezan a derribar los muros que Leo mismo había erigido. Anhela el amor y la comprensión de los demás.  La influencia de la conciencia de grupo de Acuario, su signo opuesto, le impacta poderosamente. Lo lleva a un estado de autoconciencia inclusiva. Empieza a sentirse uno con el Todo. Su sentido de la responsabilidad crece. Es mucho más comprensivo. Es ahora una potencia céntrica al servicio de los demás. Leo está realizando su meta. Ennoblecido, su pequeño yo ya está interactuando en fluida síntesis’ con su verdadero Yo, el Ángel Solar, ahora un verdadero compañero, que le inspira sin parar. 


El elemento Fuego
El Fuego, que anima Leo, tiene conexión con ‘el Ser oculto interior humano’. La Tradición inmemorial lo define como “el eterno Núcleo de Fuego, que se oculta a sí mismo…”. Es la poderosa Chispa divina, el ‘Fohat’, el Fuego eléctrico primordial de la Vida personificado, el principio animador, que electriza cada átomo haciéndolo entrar en existencia.
El impulso animador y transformador de ‘Fohat’ actúa de una manera particular en los tres signos de Fuego: Aries, Leo y Sagitario. En Aries, es el aspecto cósmico del Fuego, que revela el Espíritu. En Leo, es el aspecto solar del Fuego, creador del verdadero Yo. En Sagitario, es el aspecto planetario del Fuego, que crea la Personalidad.
Es con el Fuego solar, que el Ángel Solar revela el rol del Alma en los tres mundos de las formas físicas. El Fuego solar intensifica de una manera muy particular la autoconciencia de Leo. Lo impulsa sin parar. A través de la auto experimentación y del servicio de grupo, anima poderosamente su Personalidad. Le invita   insistentemente a expresar las divinas cualidades de este Fuego del Sol, el Fohat solar.
Este trabajo interior libera a Leo de las ataduras del colectivo. Sale de su soledad y va al mundo. Es un proceso aventurado.  Le ocasiona enredos y fricciones con su entorno. También le da sensaciones de altos vuelos. Sobrevuela su propia importancia. Liberándose, Leo descubre la auténtica autoconciencia, el opuesto de sus deseos egocéntricos.


Bright Light - Wendy Andrews

La auténtica autoconciencia
Todo cambia cuando una persona descubre que, ‘su’ existencia no es la suya, sino la manifestación en el físico denso de su SER oculto, un átomo inmaterial, dice la Tradición inmemorial, formado desde un ‘eterno Núcleo de Fuego metafísico’.
 Sorprendida, la Personalidad de Leo se da cuenta que posee una fuerza interna con un potencial creativo insospechado. Como por arte de magia, el significado y el sentido de su existencia se clarifica. La dirige ahora de manera diferente y programa con precisión su desarrollo. Rompe su soledad autosuficiente. Ahora está comprobando constantemente, si está viviendo sólo para sí mismo o a la atenta escucha de su ‘Voz del Silencio’ que lo libera, lo abre a los demás. Surge sin palabras, profundamente misteriosa, desde la secreta intimidad de su Ser oculto. Con delicadeza busca el consenso de la Personalidad para manifestar sus cualidades divinas. La autoconciencia de Leo está despertándose.
Alguien, que se mueve exclusivamente por emociones y deseos egoístas, se encuentra lejos de la verdadera autoconciencia. Pero cuando la Personalidad es alimentada y motivada por su SER oculto, entonces irradia una alegría de vivir auténtica y benefactora, sobre todo en su entorno y en los que su fuerza sea requerida y apreciada.
Autoconciente, como un sol, Leo puede dirigir el Fohat, el Fuego solar, que fluye a través de él hacia los demás. Su Fohat es una energía cósmica, que electriza los átomos, moléculas y células humanas. Las palabras de Leo, cargadas de este Fohat, fuego de Amor solar, alientan y consuelan a los demás. Las fuerzas eléctricas de su propio micro cosmos se despiertan por consonancia. La irradiación del Fohat solar de Leo ahora atrae a sus semejantes. Les guía de forma magnética, regalándoles su calor, su alegría de existir y su poder creativo y sanador.


El Sol, el astro regente de Leo
El Fuego solar rige a Leo en los tres planos, físico, emocional y mental. Los individuos Leo autoconcientes son conocidos como portadores de Luz. Leo irradia desde dentro hacia fuera. Aclara lo que es esencial e importante, lo que está al servicio de la Fuente de Vida suya y de los demás, el eterno Núcleo de Fuego metafísico’. Esta preocupación explica el porqué de la conocida reserva de Leo. Contiene sus fuerzas internas, hasta que puedan ser útiles con toda su potencia, en el momento apropiado. No permite distracciones con cuestiones secundarias. El individuo Leo autoconciente concentra todas sus aptitudes en la meta, que la Voz del Silencio le sugiere. Cuando Leo es autoconciente del Poder cósmico, que lo habita, da siempre en la diana. Sólo dispara, cuando tiene la certeza de conseguir el objetivo.
 

El peligroso proceso que conduce a Ser uno mismo
El crecimiento espiritual de Leo pasa por varias fases.
En una primera fase, buscando llegar a ser uno mismo, Leo se comporta como si ya hubiera alcanzado la verdadera autoconciencia. Busca impresionar a los demás. Este ‘pavoneo’ provoca una constante lucha con sus auténticos sentimientos correspondiendo a su Verdadero Yo. Su pretensión le engaña. En vano intenta  salvar su imagen. Sin embargo, sólo consigue alejarse de su auténtico Ser oculto, su ‘eterno Núcleo de Fuego interior’, su ‘Fohat’. Está cada vez menos en sintonía consigo mismo. Le da miedo. Intenta ser lo que no es. Se identifica con sus roles. Su falta de autenticidad crece. Esta situación lo conduce al naufragio. Lo empuja a reaccionar.
Así pues, empieza la segunda fase, los primeros signos del crecimiento espiritual. Se clarifica la diferencia entre lo que ha hecho consigo mismo, aceptando las exigencias del mundo exterior, y lo que verdaderamente es y debe hacer.
Sin embargo, los disfraces no son fáciles de reconocer. Quiere mantener por todos los medios esas máscaras. Tiene miedo de que alguien mire en su interior y descubra la verdad. Leo se ha creado una prisión. Está en soledad entre los muros. Es un autoengaño nacido del miedo de enfrentarse con la auténtica Vida irradiada desde su interior.
La tercera fase del desarrollo de la vida interior de Leo aparece, cuando se siente capaz de afrontar el riesgo de no conformidad, que la autoconciencia implica. Se atreve a dinamitar sus barreras.  Le está creciendo la Fuerza solar interna. Poco a poco se identifica con su Verdadero Yo, su Ángel Solar. Lo experimenta en los demás. Sufre profundas transformaciones interiores ocasionadas por el Fohat de su Ser oculto. Ahora ya es capaz de mantener relaciones humanas, en las que no persigue ni el poder, ni la utilización sexual del otro. Es capaz de ir más allá de la vanidosa auto admiración o del temeroso encierro dentro de sí mismo. Se da cuenta de cómo es en realidad. Debido al fabuloso ‘Fluido de Amor solar’, que ahora está experimentando con evidencia, se vuelve mucho más sensible a los impulsos del exterior y a las necesidades de los demás. Se aplica a sí mismo el símbolo del Sol, formado por un punto focal situado en el centro de un círculo que lo encierra. Descubre impresionado que, según la Tradición inmemorial, este símbolo corresponde a la definición de su Mónada, el Ser humano no encarnado: “…una individualidad autoconciente, inextensa e indivisible, cuya esencia es un átomo inmaterial, el primordial vehículo de un eterno Núcleo de Fuego metafísico.” El átomo inmaterial es el círculo. En su centro hay el sol, su eterno Núcleo de Fuego.
Ahora Leo sabe lo que anima su Poder luminoso y amoroso. Le surge desde lo más profundo de su interior. Siente que irradia desde dentro hacia fuera, desde la quintaescencia de su Punto focal cósmico hacia su entorno, expandiendo sin parar su radio de acción.
 

Mandala - Regina Basaran


La nota clave esotérica de Leo
“Yo soy ése y ése soy yo”
Leo, ejerciendo su autoconciencia, vuelve a identificarse simultáneamente con tres cosas, su ‘eterno Núcleo de Fuego metafísico’ y, explorando el entorno, su pequeño yo “en fluida síntesis” con su Verdadero Yo. La voz del Silencio del Núcleo de Fuego, la Mónada, proclama: “Yo soy ése…” y el pequeño yo, en fluida síntesis con su Ángel Solar, el verdadero Yo, responde entusiasta: “…y ése soy yo”…y todo eso surgiendo del mismo Fuego creativo cósmico, el Fohat.
Esta nueva conciencia de Leo, la autoconciencia, hace que desarrolle una sensibilidad espiritual, que le permite permanecer identificado con lo que ES, el inmortal SER oculto, que cambia su Vida en esta existencia suya. Ahora experimenta, que el Amor no es un sentimiento. Es una energía activa universal. Es el Fohat solar, que vitaliza el Plan de creación. El astro Sol es el poderoso símbolo de su autoconciencia. Es el regente tanto exotérico como esotérico de su signo. Con el corazón en su sitio, como dice el lenguaje popular, Leo supera su soledad autosuficiente y está arduamente dispuesto tanto a dar como a recibir. Ha bajado de su trono.  Su conciencia se expande. Su refinada sensibilidad lo pone con simplicidad al servicio de sus semejantes. Es habitado por esta mágica nota clave. “Yo soy ése y ése soy yo”, “Tat twam asi en sanscrito. 


La polaridad Leo-Acuario
El signo que influenciará, de una manera muy particular, toda la Rueda zodiacal durante más de 2.000 años, es Acuario. Desde el punto de vista de los Seres humanos, Acuario ‘focaliza’ en el Punto medio cerebral la energía de Amor, radiada por el chakra del corazón. El ‘Punto medio’ está situado a la altura de las cejas a 2,5 cm de la glándula pineal, que es su manifestación en el físico denso.
Por la dinámica acuariana, Leo es empujado a unir en su ‘Punto medio’ la Inteligencia y el Amor. Eso hace que, en el Ser humano interiorizándose, surja la ‘Voz del Silencio’. Sin palabras, enseña la Sabiduría. Es la Razón pura y amorosa del SER oculto humano. Inspira sin parar a todo aspirante discípulo. Irrumpe en la conciencia. Ilumina el cerebro, que transforma en palabras estas verdaderas ráfagas de inspiración, las cuales intentará seguir incondicionalmente. Es como un soplo revelador de eternidad. Es muchas veces efímero. Es importante registrar inmediatamente lo que la Voz de la Luz espiritual intuye, para que la memoria no pierda esta lluvia de Sabiduría.
Aquí el papel del pensamiento concreto entra en acción. Formula lo que el Ángel Solar o el Alma transmitió en pura abstracción. Transforma el mensaje espiritual en palabras concretas, en formas de pensamiento. Si el Ser humano inspirado afina su arte de escuchar y une la Luz y el Amor en su Punto medio, las intuiciones llegarán a concretizarse cada vez con más frecuencia y precisión.
En este proceso, la meditación es una gran ayuda. Nos pone en contacto con el Ángel Solar, ‘nuestro verdadero Yo, nuestra Luz, nuestra Alma’. Hace crecer la atención y el amor hacia todo lo viviente, así como el amor hacia nosotros mismos. “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, anuncia el mensaje crístico. El deseo de servir crece. Se expande el horizonte. Nuestros pequeños deseos personales pierden la importancia de antaño. Nos sentimos uno con todas las cosas y nos reconocemos parte del Todo.
Este es el proceso de desarrollo de una persona, que intenta maestrear la tensión polar Acuario-Leo, o el corazón-cerebro. Cuando Irradian juntos de forma permanente, hacen surgir el camino con precisión. Permiten una gran visión. Todas las cosas se enlazan y unen.


El verdadero Yo, la Luz, el Alma
El Alma es el divino relé que transmite la Luz irradiada por el Fohat, desde el ‘eterno Núcleo de Fuego’, nuestro Ser oculto. El Ángel Solar, mediante el Cuerpo causal, que regaló al Ser humano, ha elaborado el Verdadero Yo. Ayuda al pequeño yo a captar e interpretar la intuición del Alma. Es siempre intensa. Le permite descubrir la profundidad de la Vida interior, que anima la existencia y particularmente el corazón. El pequeño yo intenta consagrarse a este Vida. Su veneración afina su sensibilidad. El Ángel Solar, heraldo del Alma, confiere a la Personalidad humana la capacidad de percibir con todos sus sentidos esta ‘Voz del Silencio’ y este halo de lo divino que le rodea. Guarda viva su dedicación.
Por eso, es tan importante la interiorización y la meditación. Nos permiten a todos estar en alerta y a la escucha de esta ‘Voz del Silencio’ con una atención concentrada. Hace radiar la inteligencia y el Fuego de Amor solar, que la Luz del Alma revela.
Insiste el Maestro tibetano D.K.: “Sólo podemos alcanzar una dimensión superior de conciencia a través de la fuerza mágica de la Luz del Alma.”
Este mes de Leo nos da la oportunidad excepcional de desarrollar nuestra sensibilidad superior, nuestra habilidad de penetrar a través de todas las formas y llegar a lo que realmente somos, la Vida misma transformada en existencia.
Que el Fuego de Leo esté presente en vuestras meditaciones de Luna llena. Es de una riqueza inimaginable.
William

*Texto inspirado en el trabajo de Louise Huber

 













El Chakra Ajna (III)

 

 

El Ajna, la Pantalla de lo Desconocido

(Tercera parte)
 
 
Chakra Ajna Sacred - Socrates Geens
 
 

       El Centro nuclear 'Adi'

Es desde el Quantum universal, la auto conciencia divina de 'Adi', el 'eterno Núcleo de Fuego' de la constitución humana, donde se transforma el 'Poder de la Vida' en 'la Fuerza de la Existencia' del Ser humano experimentando en el planeta Gaia-Sofía.

El Adi se manifiesta a la frecuencia cuántica divina del plano vibracional del etérico cósmico primero. (Véase el organigrama↴).

El triple Espíritu

En una primera fase, la divina auto conciencia del Adi, se expresa 'existente' como Mónada. Esta última personifica la nube de informaciones del Quantum de conciencia universal del Adi, específicamente respecto a la Raza humana. Las lleva a manifestación, con las 3 cualidades cardinales de Vida cósmica, PODER-AMOR-LUZ.

La Mónada se define también como el triple Espíritu, el Cristo interior, Maitreya, o, en la filosofía cristiana, el Espíritu Santo. 
 
Nota: El Triple Espíritu es a la vez 'Uno' y 'triple'. Su 'unicidad' se refiere a la conciencia cuántica que 'ES'. Su 'triplicidad determina lo que EXISTE por la triple virtud de Poder-Amor-Luz.
Además, no olvidemos, que El Triple Espíritu constituye también el fundamento metafísico del Quantum de Conciencia del Sistema solar y del planeta Gaia.

El chakra Coronario

La Mónada o triple Espíritu es el origen del órgano técnico con el cual emite la nube de directrices para la adecuación de la existencia al destino humano. Se llama el chakra Coronario. Vibra a la frecuencia del segundo plano cuántico etérico cósmico. Está situado encima de la cabeza.

La Tríada Espiritual

En la fase de desarrollo siguiente, el Triple espíritu, el Cristo interior o Maitreya, revela la triplicidad de su Poder-Amor-Luz en el tiempo-espacio humano, por lo que se llama la ‘Tríada espiritual'. Forma el triple cuerpo crístico. Se manifiesta por medio de 3 planos de conciencia cuántica diferentes. La Tríada espiritual se llama también el 'triple Loto egoico'. Más sencillamente, el 'Yo superior'.

Los 2 primeros planos de conciencia cuántica crística vibran a las frecuencias del 3er. y 4º etérico cósmico. Son planos muy cargados de Vitalidad solar. Se llaman el plano Atma y Budi. (Véase el organigrama).

El 3er. plano de conciencia de la Tríada espiritual constituye el Mental superior del Ser humano. Se llama Manas. Aparece vibrando a la frecuencia cuántica del plano gaseoso cósmico. 

 


 

Los sub planos del plano gaseoso

Detallando este plano gaseoso, vemos como sólo sus 3 sub planos superiores constituyen Manas, el mental del Yo superior o triple Loto egoico. Forman la mente cuántica o superior del Ser humano. Es abstracta. Capta y transmite la nube de información universal idónea para el ejercicio de las facultades espirituales humanas.

       El Yo superior reencarna

Con sus tres diferentes estados de conciencia, la Tríada espiritual, el Yo superior, intenta manifestar el genio creador de la naturaleza divina del Ser humano en los 3 mundos físicos de la Personalidad. Lo hace en cada nueva encarnación de la manera más perfecta, durante un cierto 'tiempo' de experiencia y en el 'espacio' de su ente, la matriz humana. Animado por el fervor divino de su Poder-Amor-Luz, quiere realizar la Voluntad al Bien divino con la colaboración libre de la buena Voluntad de la Personalidad humana.

Sofía, la sapiente origina el Ajna

La conciencia cuántica del primer aspecto del Yo superior manifiesta el PODER del Cristo interior. La Inteligencia creativa de Sofía la Sapiente lo personifica, es Atma. Sofía, con su poderosa Sabiduría, diseña y organiza en permanencia la razón de existir de la Personalidad, su divinización. Aplicando la Regla de Oro del Orden cósmico, diseña las formas adecuadas para este fabuloso proyecto.

El órgano de interrelación originado por Sofía es el chakra Ajna.   

       El Ajna y su Punto medio

El Ajna, aunque es un órgano etérico, es activo a la frecuencia del gaseoso cósmico. Su estructura compleja se extiende desde la frente, entre las cejas, hacia el centro de la cabeza. Intenta integrar las virtudes sutiles de Poder-Amor-Luz en el físico denso. Lo realiza mediante su foco en medio de la cabeza, el Punto medio, su instrumento de coordinación.

      El Puente del 4º sub plano

Para ser más preciso, el Ajna, aunque de naturaleza etérica, está adaptado para trabajar con la frecuencia mediana del 4º sub plano gaseoso cósmico aún no cuántico. Es una posición intermediaria. Forma el 'Puente', que debe interrelacionar la mente superior o abstracta con la mente inferior o concreta.

El Alma y el chakra Cardíaco

El Alma, segundo aspecto de la conciencia cuántica del Yo superior o Tríada espiritual, se manifiesta vibrando a la frecuencia del 4º plano etérico cósmico. Es el plano de conciencia mediano de la Tríada espiritual. (Véase el organigrama⤴). Llevada por su facultad intuitiva o búdica y suscitada por su 'deseo de amar', el Alma 'refleja', dice el Maestro D.K., las informaciones de la nube cuántica, que Sofía la Sapiente reserva para la Personalidad.

El Alma, con su deseo de amar, usa la energía solar, que el cuerpo etérico del Ego superior está especializado en captar. El Alma es el ente de 'animación' de la Personalidad. Para realizar su tarea, generó su herramienta energética, el chakra Cardíaco.

Nota: Animación, se refiere a la acción del 'ánima'. Ánima significa Alma. Estudiaremos más a fondo el papel del Alma y su chakra Cardíaco en otra edición.

 
 
The Great Mystery - Socrates Geens


El Ajna, la pantalla del Alma

Sofía pone a disposición del Alma una mágica pantalla. La ha creado con la sustancia gaseosa de los 3 sub planos superiores de Manas. Esta pantalla es técnicamente parte del chakra Ajna.

Como una televisión, expone lo deseado por el Alma. Presenta sin cesar nuevos aspectos del programa de divinización de la existencia del Ser humano encarnado en los 3 mundos de la concreción.

      El espectador y el Punto medio

La mente inferior humana vibra a las frecuencias de los 3 sub planos gaseosos inferiores. Aún no son cuánticos. Constituyen la mente concreta. Usando esta facultad mental inferior, la Personalidad puede hacerse espectadora de la televisión espiritual del Alma, el Ajna. Si su interés es vivo, su atención concentrada y, siempre que la técnica de su Punto medio haya sido perfeccionada, el futuro espectador se vuelve capaz de encender su tele-Ajna y escoger el buen canal. Le permite acceder a los programas del Alma y también atender las 'noticias' del mundo espiritual universal.

     Gracias al Cuerpo causal…

Todo eso será posible en la medida que la Personalidad, con su Punto medio, se esfuerza para entrar en consonancia con la tecnicidad superior de su Cuerpo causal. Este último se manifiesta a la frecuencia cuántica o espiritual del 3er. sub plano de la mente superior, Manas. Esta cercanía con el 4º sub plano del Ajna y su foco, el Punto medio, facilita notablemente la posibilidad de consonancia.

     El Fuego que no quema

Entre otros métodos, la curiosidad de la Personalidad puede obtener tales afinamientos de su conciencia, por la práctica atenta de la meditación creativa. Es una práctica, parte del Agni Yoga, el Yoga del Fuego cuántico de la Conciencia, 'el Fuego que no quema'.

 

 

En la práctica meditativa

El realismo de lo irreal

Muchos meditadores se desesperan. No sienten, ni experimentan todas estas energías sutiles interiores, que quisieran utilizar para amplificar su vida espiritual y poder creativo, en las dimensiones opresoras del mundo concreto.

Es absolutamente necesario que estas personas sepan que el FACTOR totalmente primordial y necesario para realizar tan nobles deseos es el IMAGINARIO. "Hacer como si…", nos precisa el maestro D.K.
Lo deseado, imaginado de la manera más detallada posible, se transformará en una FUERZA CREADORA. Muchos meditadores lo experimentan ya. Transforman lo irreal en real.
Las personas supuestamente 'realistas' desprecian y neutralizan tales actividades imaginativas. Reducen el ejercicio de la creatividad de la imaginación humana al dominio de lo visible y medible. Consideran el IMAGINARIO sin límites un espejismo, una fantasía. Afirman que no se puede modular, rectificar e incluso transformar con la imaginación la limitada realidad proyectada por la 'sensatez' de su 'realismo'.

Crear lo inverosímil con el chakra Laríngeo

Si se liberaran de los prejuicios que inhiben la conciencia, los escépticos aprenderían, que todos los universos, tanto cósmicos como micro cósmicos, nacen de la lluvia de una nube de información universal de origen macro cósmica ilimitada y accesible.

Pasa lo mismo al nivel micro cósmico humano. 'Abajo como arriba' proclama la Ley universal. La "atención mental" de toda persona 'abierta' puede captar, en permanencia, nuevas gotas de esta nube de información del universo, para muchos aún desconocido. Su IMAGINARIO soñará formas para que esta sutil información sea aplicable en el mundo concreto y limitado.
Si lo imaginado está vivamente deseado y sostenido, se creará un campo magnético potente de energía mental. Despertará automáticamente las fuerzas plasmadoras del chakra Laríngeo.

Es cierto, son fuerzas sutiles, insospechadas. Sin embargo, el IMAGINARIO tiene la facultad de imponerlas en forma de intenciones concretas y diseñadas. Son potencialidades capaces de MANIPULAR, MODIFICAR y CREAR lo INVEROSÍMIL. Todo eso a pesar de la pretendida limitación, tanto exterior como interior, de toda persona creativa.

El creciente magnetismo de la actividad mental IMAGINATIVA nos permite acceder a una tesitura más fina de las octavas de la 'REALIDAD'.
Llegar a tal nivel de conciencia sólo se obtiene con paciencia, perseverancia, un intenso deseo y, ante todo, una HUMILDE REVERENCIA para la gran parte de la Realidad cósmica aún oculta.
El Maestro Djwahl Khul insiste: "A fuerza de imaginar nace la realidad deseada".
 
 
 
Rainbowbuddha, Sixth Chakra -Socrates Geens
 

       En la Práctica de la Meditación creativa

La teoría, el imaginario y el actuar creativo son los 3 factores esenciales de la actividad meditativa. Más explícitamente:

La teoría

El meditador, por el estudio sabe teóricamente que su realidad existencial es la expresión de un 'eterno Núcleo de Fuego'. Sabe que él mismo ES este Núcleo. Por eso, proclama 'ESO YO SOY'. Sabe que el Núcleo 'se oculta a sí mismo', así pues también a él mismo. Sabe que el 'átomo inmaterial', la forma primordial nacida de su Núcleo de Fuego, contiene su cuerpo físico. Sabe que su centro fisiológico debe coincidir con el Núcleo de Fuego de su átomo, etc., etc..

El imaginario

Todo este saber estimula la IMAGINACIÓN. Aquí está la llave.

En su práctica meditativa, el meditador cierra los ojos y escruta su mundo interior, intentando visualizar la teoría, fruto de sus estudios.

Imagina, desde el inicio, que debería lógicamente existir dentro del átomo inmaterial proyectado por su foco, el eterno Núcleo de Fuego

Imagina que este núcleo atómico debería coincidir con un lugar céntrico de su cuerpo físico. 
Imagina que, aunque esté oculto, el Fuego nuclear de su Átomo inmaterial, como cualquier fuego, debería irradiar luz, calor y fuerza creativa. 
Imagina que esta irradiación, sintiendo la dirección de sus rayos, debería permitirle localizar su Foco nuclear en un lugar preciso de su cuerpo. 
Imagina que esta irradiación debería comportar la misma sensación relajante y de expansión calurosa que la irradiación, que meditando, le procura su exhalación lenta y profunda.

Tal mundo imaginario, igual que el de un científico, guía la búsqueda del meditador. No tiene límites.

El actuar creativo.

Así pues, como al científico de investigación, al meditador le aparece el momento mágico inesperado del descubrimiento. Acaba finalmente, SIN tener que imaginarlo, de constatar experimentalmente y en directo, ¡oh sorpresa!, la REALIDAD radioactiva de ésta, anteriormente sólo imaginada, irradiación de su Núcleo. Le da la sensación de que, como toda invención realizada, es totalmente suya.

Profundizando en esta imprevista experiencia, el meditador se siente como arropado, seguro y protegido con cariño.

De repente, un relámpago de conciencia destalla la fulgurante evidencia de una suntuosa PRESENCIA iluminando todo su mundo con Amor y delicadeza. La reconoce como la divina diseñadora y creadora de su propia persona física. Ha surgido, lo siente, desde su eterno Fuego nuclear. Es de naturaleza mística. Es, ¡qué descubrimiento!!, la poderosa aparición de una "Presencia de naturaleza divina".

Experimenta con claridad que está en contacto con su Cristo interior, el mismo Cristo interior que resucitó a Jesús, el Maestro nazareno.

Tal experiencia empuja irresistiblemente al meditador a actuar creativamente. Quiere arduamente cooperar para realizar su predestinada divinización y la de toda la Raza humana. Está poderosamente inspirado por la grandeza espiritual de su SER.

"A fuerza de imaginar nace la realidad deseada." D.K.

 

Sol en CÁNCER 2021

 

 

Sol en Cáncer

  24 de Junio de 2021 (18:39 GMT) 

Nota clave: 
“Construyo una casa iluminada y en ella moro”


A New World - Sergey Kuznetsov


Cáncer, la puerta por donde la Mónada
toma forma física

El proceso de manifestación de la Mónada humana, el Ser humano aún no encarnado, empezó en el signo de Aries con el propósito de manifestar las cualidades divinas del ‘Hijo del Hombre’ en el físico denso. El signo de Tauro, la fuerza del deseo le dio sustancia etérica. En el signo de Géminis, la idea de manifestar Lo divino alcanza el ámbito etérico de las apariencias.
En Cáncer nace la Personalidad en el Físico denso. Su propósito primordial consiste en afinar y amplificar sus experiencias para convertirse en una individualidad humana consciente de su divinidad y expresándola. Alcanzará este estado de conciencia en Capricornio, su signo opuesto.
Es todo un proceso descendente, que busca  manifestar lo divino en la constitución del físico denso del Ser humano, la Mónada humana encarnada. En Cáncer estamos en el punto más bajo del zodíaco. Es el lugar terminal de una de las innumerables líneas creadoras irradiadas por el eterno Núcleo de Fuego galáctico’. En este último punto se formó el ‘eterno Núcleo de Fuego del Hijo del Hombre’ de la misma naturaleza galáctica y divina que el ‘Ser de todas las cosas’. A esta profundidad, la complejidad energética de Cáncer incita a la raza de los Seres humanos, más allá de su género colectivo, a experimentar soberanía individual en virtud de la gran Ley cósmica: “Todas las Almas son iguales e iguales a la Super Alma”.

Cáncer, caracteriza el colectivo humano

Cáncer es el signo que define la pertenencia a un cierto colectivo, un grupo o una familia. La similitud de frecuencia vibratoria alza los individuos de un colectivo a una dimensión de pertenencia típica. Le da seguridad y suscita solidaridad, que el ideal común anima (p.ej. el catalanismo).
La particularidad de frecuencia vibracional de la conciencia colectiva de un pueblo, un continente o la Humanidad misma, se fomenta al nivel inconsciente de la colectividad. Genera su cohesión, su identidad y fortaleza.
 En cambio, la consciencia grupal nace de la fuerza vibracional de la intención de un grupo activo (p.ej. un grupo de meditadores). Se manifiesta por actuación voluntaria al nivel consciente. Es un estado, que sólo se experimenta, cuando unos individuos se unen en espíritu de grupo en vista de prestar un servicio, renovar conocimientos, forjar un ideal nuevo o fecundar el espíritu colectivo.
En el plano psicológico horizontal, se supone que el individuo, integrado en un grupo de meditación, comparte el nivel vibratorio de su grupo. En el plano vertical, el participante busca alcanzar la frecuencia vibracional en consonancia con su verdadero Yo, para que el grupo llegue a servir enriquecido por las capacidades típicas de los diferentes individuos que lo componen y trascienda las costumbres fijadas del colectivo. El mes de Cáncer favorece particularmente tal elevación.

La ley de los Avatares

Cáncer es un signo femenino de agua. Los individuos humanos tienen continuamente ideas. Provienen de su mente. Son alimentados y vitalizados por la fuerza del deseo fomentado por su cuerpo astral. El símbolo de los deseos es el elemento ‘agua’. Da una forma aparente a la idea, para que se transforme en una nueva ‘realidad’. La mente crea, el deseo la anima y el físico denso la plasma.
En Cáncer, porque es signo de agua y femenino, el nivel emocional está particularmente activo. Es el símbolo de la etapa de concepción, en la que una espera pasiva permite la fecundación. Se realiza según el Principio cósmico ‘Como es arriba, es abajo; como es abajo es arriba’. 
La Jerarquía de los ‘Hijos del Hombre’ fecunda sin cesar la Humanidad desde arriba. Nuevas formas de pensar, nuevas imágenes-guías, nuevos ideales descienden a los Seres humanos encarnados y los orientan. Son comunicados, según la Tradición inmemorial, en virtud de ’la Ley de los de Avatares’. 
Los Avatares son Mónadas (humanos no encarnados), Seres con una frecuencia vital muy elevada. Pertenecen al plano espiritual superior de la Jerarquía creadora humana. Algunos de ellos asumen la tarea de iluminar la mente de los Hijos del Hombre encarnados, los Seres humanos. A veces surgen entre el colectivo y llevan a manifestación los cambios necesarios. En profunda meditación, perciben un nuevo mundo y proyectan nuevas formas de civilización. Las fuerzas del deseo, que las virtudes de Cáncer suscitan, favorecen particularmente el trabajo de educación de los Avatares.
Como Seres humanos encarnados, de manera consciente o inconsciente, reproducimos el proceso creativo de los Avatares. Inspirados por Ellos, creamos continuamente formas mentales nuevas en el físico denso y las revestimos con nuestros deseos de materia astral. Cuando la idea inspirada es claramente definida, el individuo de signo Cáncer no la abandona, hasta que se convierte en realidad.

Divine Doorway - Francene Hart


Los planetas regentes

Los planetas regentes de las personas nacidas bajo Cáncer son la Luna, que rige exotéricamente sobre la forma y Neptuno que rige esotéricamente sobre la conciencia.
Por  influencia de la Luna, los Cáncer son personas de temperamento emocional. Necesitan apoyo. Anhelan tener siempre alguien a quien puedan mostrar sus sentimientos o a quien puedan manejar con los mismos. Son muy dependientes del colectivo que los rodea, sea su familia o el entorno.
Neptuno, por su parte, incita a los individuos de signo  Cáncer a ser receptivos a impresiones superiores. Porque son bien conocidos por su entorno, Neptuno los incita a asumir tareas para el bien de todo el colectivo. No es que deban ser complacientes con todo el mundo a cualquier precio. Neptuno los empuja a discernir y ayudar a los demás de forma sabia.
Asumir tal trabajo generoso constituye para los individuos nacidos bajo Cáncer el camino directo a su verdadero Yo. Van más allá de la conciencia de masa. Superan la dependencia del colectivo. Incitados por Neptuno, buscan expandir su conciencia hasta la consciencia universal, que intuyen ser la característica de su ‘eterno Núcleo de Fuego interior’ reflejada por su Alma, su verdadero Yo.


El pensamiento semilla esotérico de Cáncer

“Construyo una casa iluminada y en ella moro”, tal es la nota clave del signo Cáncer.
La casa construida con las energías de Cáncer, alude a la Personalidad. Será luminosa y llena de claridad. Ilustrada por el Amor universal regalado por Neptuno, atraerá con su cálida luminosidad a quienes están a su alrededor. La Personalidad Cáncer ya no se sentirá sola por más tiempo. Su casa se llenará de visitantes atraídos por la Luz.
Si, al contrario, la casa de Cáncer es oscurecida por su egoísmo o egocentrismo por el engaño de  su pequeño yo lunar, tendrá que sufrir soledad y muchas veces un completo aislamiento.
Gracias a Neptuno, la Personalidad Cáncer tiene la tendencia a tomar un camino, que lo aleja del comportamiento normalizado del colectivo. Lo experimenta como un proceso liberador, pero casi siempre acompañado de dolores, crisis, miedos y estados emocionales fluctuantes. El miedo de ser desprotegido en el mundo exterior ocupa mucho espacio. Por eso, es tan necesario construir ‘una casa iluminada’. Le es necesario al individuo Cáncer tener una Personalidad, que sea firme y a la altura de las exigencias de la Vida. Necesita una casa sólida, que ofrezca la necesaria protección ante las inclemencias de la naturaleza colectiva. Será una casa, donde pueda renovar sus fuerzas y recuperar el coraje para afrontar las tareas de la existencia.

El símbolo de Cáncer

El símbolo de Cáncer está formado por dos cuencos. Forman un círculo abierto a través del cual todo puede fluir. El cuenco superior muestra un movimiento descendente hacia la izquierda. Simboliza el regreso a casa, al punto de partida, el ‘eterno Núcleo de Fuego interior’, la ‘casa del Padre’, donde la Madre  transforma la Vida divina en valerosa existencia humana.
El cuenco inferior muestra un movimiento ascendente hacia la derecha, hacia el mundo de las formas en vista de probarse a Sí mismo y realizarse en el inmenso mar de la materia.
Es el símbolo de un movimiento rítmico constante. Uno va hacia dentro, el otro hacia fuera. Corresponde a las fases de impulso y descanso, inspiración y expiración, muerte y renacimiento...

Cancer - Amanda Clark


La polaridad Cáncer-Capricornio

Esotéricamente, Cáncer encarna principalmente el estado de conciencia colectiva produciendo el instinto de rebaño. Es la puerta de la rueda del zodíaco por la cual el Alma pasa a encarnación en el mundo externo de las formas manifestadas. Se apropia de una forma, con la cual se identifica durante mucho tiempo. Es “la puerta ampliamente abierta, ancha y fácil de atravesar y aliada a la madre”, explica el Antiguo Comentario.
Su opuesto, Capricornio, realiza el estado de conciencia individual, la auto conciencia del Ser humano. Es la puerta de la iniciación, “la puerta estrecha del Espíritu, aliada al Padre de todo lo que es”.
Esta polaridad Cáncer-Capricornio provoca la gran tensión entre el Espíritu y la Materia, el Poder del Padre y de la Madre, lo colectivo y lo individual. Un camino conduce hacia abajo, el origen de la ‘Existencia, la opulencia de las formas’, nacidas de la Madre. El otro conduce hacia arriba hacia la ‘Vida, el eterno Núcleo de fuego’, concebido por el Padre.


El Camino hacia la Fuente

Si seguimos el camino hacia arriba llegamos adentro, donde podemos encontrar nuestra propia fuente oculta en la hondura de nuestro SER interior. El Antiguo Comentario lo describe. Es nuestro eterno Núcleo de Fuego, que se oculta a Sí mismo”. En Él se encuentran las divinas raíces de lo que somos, un SER divino.
Para llegar a este Núcleo, tenemos que nadar a contracorriente. Requiere desprenderse de la dependencia del colectivo y dejar la seguridad de nuestras certezas. En nuestro ‘eterno Núcleo de Fuego’ encontraremos la Causa de nuestra existencia, la Vida eterna nuestra. Nos convierte en humanos autónomos y soberanos.
El mes del signo Cáncer es muy favorable para contactar estas raíces divinas. Nos incita a llevar a cabo las correcciones necesarias para perfeccionar tanto como sea posible nuestro carácter, nuestra forma física y psíquica, así como nuestro estilo de vida. Nos capacita para descubrir las cualidades divinas de nuestro ‘Núcleo de Fuego interior’, esta semilla de nuestra naturaleza galáctica, de la cual ha surgido el árbol de nuestra existencia enraizado en este hermosísimo planeta Gaia. Nos faculta a comprender, que la meta fundamental de nuestras existencias consiste en comprender la dimensión cósmica de esta Semilla. Tenemos que expresar sus fabulosas cualidades y virtudes con claridad, hasta que el árbol de nuestra existencia se vuelva el modelo perfecto.
La recompensa será la sublimación de este vacío interior, este anhelo insaciable tan pesado. Provocará el surgimiento de esta luminosidad viva, desde dentro hacia fuera, llena de promesas inesperadas e irradiando, quizás por  primera vez, la florescencia de una profunda y auténtica felicidad.
En Cáncer, el signo más profundo del zodíaco, podemos imaginarnos el ‘Árbol de la Vida’ con unas divinas raíces profundamente arraigadas en la tierra de Gaia. Como relata la leyenda, en este árbol están sentadas la Tríada de divinidades, las Moiras, que hilan las tramas del destino surgiendo de las raíces creadas por la semilla nuclear divina. Desde este ‘eterno Núcleo de Fuego’ surgen las misteriosas fuerzas de desarrollo nacidas de Su ‘Voluntad al Bien’. Encarnando se transforma en la ‘Buena Voluntad’ de millones de Seres humanos.
En Cáncer, la pequeña ‘Buena Voluntad’ personal empieza a tomar conciencia de Sí misma. Nace el anhelo de elevarse hacia la cima, simbolizada por el signo de Capricornio. 

Enraizarse en su Ser oculto, en Sí mismo

En Cáncer, las influencias inconscientes y ficticias del colectivo, regidas por su regente exotérico, la luna, pesan. Al mismo tiempo, el regente esotérico de Cáncer, Neptuno, nos atrae potentemente. Con Su Inteligencia mágica clarifica nuestras conciencias. Nos revela, que tenemos que preservar nuestra soberanía individual enraizándonos sólidamente en nuestro propio Ser divino. Cierto, es oculto. Pero, concentrando nuestra atención profundamente adentro, podemos conocerlo y fundirnos con la radiación de su Presencia, que somos de hecho nosotros mismos, una emanación palpable de nuestro ‘eterno Núcleo de Fuego’.
El enraizamiento en nuestro propio Ser oculto, descubierto gracias a su radioactividad, nos ofrece su Luz, su Amor y Poder creativo. Con estas fuerzas inmateriales construimos, bajo el impulso neptuniano de Cáncer, este esplendoroso palacio de claridad inexpugnable. En su entorno inventamos parques de exuberante vegetación y paisajes espirituales deslumbrantes, que disfrutamos con nuestros nobles huéspedes.
Ahí, estamos en el ‘nuevo edén, desde donde admiramos el inmenso mar de la materia con gran cariño. Ahí, somos nosotros mismos el Anfitrión, el Ser oculto, el ‘eterno Núcleo de Fuego’. Nos hallamos en una dimensión, donde rigen otras leyes. Nos sentimos arropados por una Fuerza, que no es de este mundo. Nos nutrimos de nuestras propias profundidades y compartimos nuestra abundancia con todos, los que vienen a visitarnos.
En este mes de Julio la meditación es un arte muy eficaz, durante el cual podemos descubrir las potentes cualidades creativas de Cáncer. Nos llevan a entrar en consonancia con su poderosa feminidad y su dinámica sensibilidad. Nos ayuda a construir con Luz el palacio de nuestra Personalidad. Su transparencia revela la divina Presencia que somos, proyectada en existencia por la Vida de nuestro oculto Ser interior, nuestro ‘eterno Núcleo de Fuego’.
¡Buena meditación de plenilunio!!! 

  William 
*Texto inspirado en el trabajo de Louise Huber